Hongos en el cuerpo


Los hongos afectan a todos los individuos por igual, de cualquier edad, raza o sexo, con mayor prevalencia en sujetos con factores de riesgo presentes.

En el ser humano, esta afección no sólo afecta los pies, puede aparecer en todo el cuerpo y producir enfermedades infecciosas, las que son provocadas por dos tipos de hongos: dermatofitos y levadura.

Los primeros son parásitos de la queratina, responsables de las micosis (infecciones producidas por hongos) superficiales. La doctora Ximena Fajre, dermatóloga de Clínica Alemana, explica que las micosis profundas son raras y han sido descritas en el Norte de África, en inmunosuprimidos y en pacientes con SIDA.

Las lesiones producidas por los dermatofitos (dermatofitosis) son secas y escamosas. En el cuero cabelludo producen pérdida del cabello en áreas delimitadas, la piel se torna eritematosa y se aprecian escamas. Estas manifestaciones se presentan con picazón y son muy contagiosas.

En el cuerpo producen una lesión escamosa en placa fácilmente diferenciable de la piel normal, y también se acompaña de prurito. En tanto, en las uñas se produce una pérdida de brillo y aumento del grosor.

En general, las dermatofitosis se pueden prevenir evitando factores predisponentes como humedad, calor, tratamientos con glucocorticoides, diabetes, uso de calzado cerrado o de material sintético, mala higiene y contacto con animales portadores en el caso de los niños. Es importante tener en cuenta que esta enfermedad es muy contagiosa y se transmite por contacto directo a través de zapatos, calcetines, toallas, duchas y piscinas.
Otro tipo es la candidiasis, que es la infección por hongo más habitual. Es una micosis provocada por levaduras endógenas oportunistas. “Sus manifestaciones clínicas son localizadas, diseminadas o sistémicas y puede afectar piel, mucosas, estructuras profundas y órganos internos”, comenta la doctora Fajre.

Esta infección puede causar compromiso localizado en muco cutáneo, ya sea bucal, digestivo, bronquial o pulmonar, además de vaginitis y balanitis (inflamación del glande). También puede ser netamente cutáneo como intertrigos, paroniquia (infección que circunda la uña), onicomicosis (infección en la uña) y zona del pañal. La dermatóloga agrega que “se han descrito candidiasis diseminadas, profundas y formas sistémicas con compromiso de órganos internos”.

Para prevenir la candidiasis y la creación de cuadros graves, hay que evitar la humedad y la oclusión de la piel, además de tener especial cuidado en la higiene corporal cuando existen prótesis, heridas y quemaduras, diabetes, obesidad, enfermedades debilitantes, empleo de medicamentos (como antibióticos, glucocorticoides, inmunosupresores, citotóxicos, radioterapia y anticonceptivos) y cateterismos. También es importante potenciar las medidas preventivas en niños, adultos mayores y embarazadas.

Tanto para la dermatofitosis como para la candidiasis el manejo es con antimicóticos tópicos u orales. La vía de administración, el fármaco y el tiempo de tratamiento dependen del cuadro clínico del paciente y de su grado de inmunidad.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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