Infección urinaria: Difícil de detectar en niños pequeños


Alrededor del 4% de las mujeres y el 1% de los hombres sufre de una infección urinaria antes de llegar a la pubertad, según el Manual de Nefrología Pediátrica de 2001. Estas cifras la convierten en la segunda infección bacteriana más frecuentes en los niños, sólo superada por las infecciones respiratorias altas.

Consiste en una inflamación de la vía urinaria causada por bacterias, donde generalmente el agente infeccioso, como la Escherichia coli, proviene del intestino grueso. Si afecta sólo a la vía urinaria baja (vejiga o uretra) se le llama cistitis aguda bacteriana, en cambio cuando la infección se expande a los riñones, se habla de pielonefritis aguda.
¿Por qué afecta más a las mujeres?

El doctor Carranza afirma que en el caso de los recién nacidos esta enfermedad es más frecuente en el varón, pero durante el primer año de vida, la incidencia se iguala en ambos sexos. Finalmente, después de los dos años la balanza comienza a cargarse abruptamente hacia las mujeres, en una proporción de 5 a 1.

“Esto se debe principalmente a su anatomía, ya que tienen una uretra más corta, lo que hace que los gérmenes ingresen con mayor facilidad y rapidez”, explica el especialialista.

El doctor Claudio Carranza, nefrólogo de Clínia Alemana, explica que en el desarrollo de esta enfermedad “pueden influir una mala higiene o el mal hábito de aguantarse y estar muchas horas sin orinar, lo que facilita la proliferación de bacterias. Esto suele verse mucho en niñitas en edad escolar”.

En los mayores de cuatro años esta enfermedad se manifiesta con micción dolorosa y frecuente, molestias en el bajo vientre y, un color anormal junto a un olor fuerte o fétido de la orina.

Sin embargo, en los más pequeños se pueden presentar síntomas mucho menos específicos como fiebre, diarrea y problemas de desarrollo, que pueden afectar el crecimiento y peso del pequeño.

Es por esto que muchas veces las mamás no se dan cuenta de que su hijo o hija tiene una infección urinaria. De acuerdo con el doctor Carranza, “después de los cuatro años los niños ya se comunican y pueden decir sus síntomas, en cambio en los lactantes es más difícil detectarlos porque no pueden contar lo que sienten y muchas veces la mamá no percibe que la guagua está orinando más seguido”.
A largo plazo, ¿cuáles son las principales complicaciones que puede haber si la enfermedad no es diagnosticada y tratada a tiempo?

– La mayoría de las veces tiene una evolución favorable, pero también es posible que se transforme en algo recurrente y acabe dañando seriamente los riñones, lo que puede terminar en una insuficiencia renal crónica y en hipertensión arterial. En Chile aproximadamente un tercio de los pacientes que llegan a programas de diálisis o trasplantes han tenido una infección urinaria que no se trató bien.

– En el caso de los recién nacidos, también puede ser muy peligroso, porque a esta edad las características inmunológicas facilitan la expansión del germen a la sangre provocando una septicemia.

Por eso es fundamental que apenas se detecten manifestaciones sugerentes de infección urinaria se consulte al pediatra, sobre todo en menores de cuatro años, donde los riesgos de complicaciones son mayores.

El especialista realizará un examen clínico y pedirá exámenes de orina y un urocultivo, el que suele ser difícil de realizar en niños que no tienen control de su micción, aunque con paciencia es posible efectuarlo. Dependiendo del diagnóstico, el médico recetará antibióticos y analgésicos.

En algunos casos la patología es propiciada por problemas en el funcionamiento de las vías urinarias, como uropatías obstructivas o reflujo vesicouretral, lo que aumenta las probabilidades de que el paciente desarrolle un daño renal crónico. Por eso es tan importante que los niños con infección urinaria sean derivados al subespecialista correspondiente (nefrólogo o urólogo), quien determinará los estudios necearios para descartar este tipo de situaciones.
¿Cómo afecta el frío?
El frío predispone a la infección urinaria igual que a muchas otras infecciones, porque enlentece los mecanismos de defensa que evitan el ingreso y proliferación de los gérmenes. Por lo tanto, es fundamental contar con un ambiente calefaccionado y mantener la zona genital con ropa adecuada para protegerla.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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