La batalla contra los kilos después de los 40


Esos kilos demás que antes desaparecían con pocas semanas de dieta y ejercicio, después de los 40 ya no hacen su retirada con tanta facilidad y muchas veces pareciera que han decidido instalarse definitivamente en el cuerpo femenino.

Diversos estudios revelan que, efectivamente, después de la cuarta década de vida las mujeres en general tienden a experimentar un aumento de peso.

De acuerdo a la doctora Karen Salvo, nutrióloga de Clínica Alemana, se plantea que los cambios hormonales que se producen con la menopausia determinarían un aumento de la grasa corporal, especialmente en la zona abdominal. Este incremento también se asocia a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, además de cáncer, principalmente de mama.

Aparte de la influencia hormonal, la especialista afirma que en esta etapa de la vida muchas mujeres experimentan cambios importantes que influyen a nivel emocional y que, por lo tanto, también podrían promover un cambio de los hábitos alimenticios.

“Uno tiende a observar que a esta edad las mujeres muchas veces están cursando eventos vitales -como la suspensión de la menstruación y el matrimonio de los hijos, entre otros- , lo que podría influir en una mayor ingesta de alimentos”, afirma la especialista.

A esto hay que agregar que a medida que pasan los años se produce un aumento gradual de la masa muscular y, en forma paralela, las personas tienen a disminuir la práctica de actividad física. Esto se traduce en una menor quema de calorías, por lo que una parte importante de éstas son guardadas en el cuerpo en forma de grasa.
Cómo combatir esta tendencia
Se ha observado que las mujeres que realizan actividad física de manera regular tienen menores niveles de grasa corporal, sobre todo a nivel abdominal.

Está comprobado que una adecuada rutina de ejercicios es bastante útil para fortalecer la masa muscular, mantener una buena salud cardiovascular y quemar calorías a corto plazo.

La doctora Salvo sostiene que estudios longitudinales muestran que quienes son más activas son menos propensas a ganar peso y acumular grasa en el abdomen después de la menopausia, que aquellas que son sedentarias.

Es así como la actividad física juega un rol esencial en la prevención del aumento de peso. Tanto los deportes como un quehacer físico cotidiano más activo son de gran ayuda en este proceso. “Todos los ejercicios son recomendables si se realizan adecuadamente, salvo que exista alguna contraindicación médica”, sostiene la especialista.

En relación a la dieta es importante mantener una adecuada ingesta de frutas y verduras, además de productos lácteos descremados. También se debe disminuir el consumo de grasas saturadas y moderar la ingesta de azucares.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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