La carga psicológica de ser seropositivo


Si bien hoy existe mucha información sobre su prevención y los avances en el tratamiento, el tema de los efectos del Sida en la salud mental aún no está muy difundido en la población. Muchas de las personas que viven con esta enfermedad no sólo deben luchar contra los síntomas físicos, sino también contra los problemas psicológicos asociados, los que muchas veces son agravados por la soledad y la discriminación.

El doctor Carlos Téllez, psiquiatra de Clínica Alemana, explica que el VIH es una enfermedad que además de estar cargada de un aura de gravedad y fatalidad, suele estigmatizar socialmente a los afectados, por lo que su diagnóstico siempre es una noticia difícil de asumir. “Es frecuente que provoque reacciones catastróficas, con gran desesperanza, angustia y una sensación de derrota interna, lo que en casos extremos puede generar conductas suicidas”, explica.
Cifras
Con el lema “Detengamos el Sida. Mantengamos la Promesa”, hoy se celebra el Día Mundial del Sida, una enfermedad que este año superó todas las expectativas de aumento. Sólo en 2005 se produjeron otros cinco millones de nuevas infecciones, con lo que el número de personas que vive con el VIH en todo el mundo asciende a 40,3 millones en 2005.
Fuente: Onusida y OMS.

A esta angustia personal, hay que sumar la reacción de la familia, dado que en ocasiones las personas cercanas al paciente no aceptan la enfermedad, lo que puede originar dinámicas muy complejas.

“El rol de la familia, pareja y amigos es fundamental en la forma cómo se enfrente la situación. Cuando existe apoyo hay más probabilidades de que el afectado supere el shock inicial y adopte una actitud más positiva que lo movilice a seguir adelante y a luchar contra la enfermedad”, sostiene el especialista.

Y agrega que si bien el Sida puede alterar enormemente la convivencia familiar, también hay ocasiones en que se generan espirales positivos, la familia se une ante la dificultad y se afianzan los vínculos, lo que permite hacer frente a la enfermedad de mejor manera. “Se ha visto que existe un mejor pronóstico cuando el afectado tiene una buena salud mental, y en esto las personas cercanas a él cumplen un rol importantísimo”, explica el especialista.
Los problemas mentales más comunes
Es frecuente que los enfermos de Sida desarrollen una serie de reacciones y patologías psiquiátricas que suelen acompañar a esta enfermedad es sus distintas etapas.

Al principio, sostiene el doctor Téllez, se producen trastornos adaptativos, que se relacionan con la forma en que la persona enfrenta psicológicamente la noticia. En este contexto, son muy comunes los cuadros con síntomas depresivos o angustiosos y los cuadros panicosos.

También es posible observar otras patologías que se relacionan directamente con los efectos orgánicos que produce el virus del VIH en el sistema nervioso central, zona que suele afectarse precozmente. “En etapas avanzadas de la enfermedad es común ver síndromes maníacos y cuadros psicóticos o de delirium. Estos últimos se presentan con alucinaciones visuales y auditivas, además de producir agitación y en ocasiones agresividad”, explica el especialista.

Todo esto hace fundamental que el tratamiento del Sida sea abordado en forma integral, con un enfoque multidisciplinario que incorpore el manejo psiquiátrico y psicológico.

Al comienzo, explica el doctor Téllez, para enfrentar la enfermedad y la carga emocional que esto conlleva, es necesario realizar terapias de pareja y familiares. También es importante la orientación o consejería sobre cómo manejar esta situación en el trabajo y en los otros círculos donde se desenvuelve el paciente, ya que muchas veces los afectados se angustian más de lo que corresponde porque poseen información errónea sobre la enfermedad, lo que puede generar reacciones exageradas.

En este sentido el especialista sostiene que “hay que considerar gracias a los avances médicos y de la farmacoterapia del Sida, hoy se sabe que es una enfermedad más controlable y de mucho mejor pronóstico, por lo que parte importante de los pacientes seropositivos tienen vidas prácticamente normales”.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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