La estrecha relación entre apnea del sueño y riesgo cardiovascular


El sueño es un área que ha concitado interés en diversas disciplinas, desde la psicología hasta la medicina. Sin embargo, sólo en las últimas décadas se ha llegado ha descifrar con mayor claridad cuáles son los trastornos del sueño y su relación con otras enfermedades.

Una de las afecciones más comunes dentro de esta área es la apnea del sueño, que consiste en bloqueos de la respiración al dormir y que sufre el 7% de la población, de acuerdo con un estudio publicado en 2002 por la American Journal of Respitatory and Critical Care Medicine.

Esto cobra aún más importancia si se considera que diversas investigaciones revelan que los pacientes con apnea del sueño presentan más hipertensión arterial (uno de los principales factores de riesgo cardiovascular), arritmias, patología coronaria, insuficiencia cardiaca y enfermedad cerebrovascular.

De acuerdo con una investigación publicada en junio de 2001 en la misma revista citada anteriormente, los pacientes con este trastorno del sueño tienen una incidencia de patología cardiovascular de 16%, es decir, su riesgo es dos veces más alto que el del resto de la población.

El doctor Alejandro de Marinis, jefe del Centro del Sueño de Clínica Alemana, cuenta que dentro de su equipo de trabajo también han tenido algunas experiencias en este sentido, como por ejemplo, pacientes hipertensos a los que se les ha diagnosticado apnea del sueño, y que luego de recibir tratamiento para este último trastorno, reducen considerablemente su hipertensión.

“Todavía no se conoce cuál es la relación fisiopatológica, sólo se han encontrado asociaciones clínicas que demuestran que pacientes con apnea del sueño tienen más tendencia a desarrollar estas patologías, aunque tengan controlados los factores de riesgo cardiovascular clásicos, como obesidad, cigarrillo y niveles de colesterol, entre otros”, sostiene el neurólogo.

Sin embargo, explica que existen ciertas pistas que permiten establecer un relación lógica entre estos fenómenos. “Sabemos que al dormir los pacientes con apnea del sueño tienen una activación del sistema nervioso simpático, lo que facilitaría el desarrollo de hipertensión, no obstante, aún no se ha establecido una relación de causa-efecto”.
También se ha observado que las personas con apnea del sueño son más propensas a padecer alteraciones en el ritmo cardiaco o arritmias. Incluso, se sabe que durante los periodos de obstrucción respiratoria suelen tener bradicardia (latidos muy lentos).

Como un ejemplo, el doctor de Marinis menciona el caso de un paciente con apnea del sueño que, además, sufría de arritmia durante el día, por lo que le habían indicado un marcapaso. Sin embargo, al tratar la apnea, su ritmo cardiaco se regularizó y no fue necesario efectuar este procedimiento.

Para el neurólogo “lo más importante es que los especialistas tomen conciencia y consideren esta asociación de patologías, para que al momento de evaluar a un paciente que presente hipertensión arterial, consideren la posibilidad de que detrás puede haber una apnea del sueño”.

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Categoría: Glosario Médico.




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