La obesidad infantil no es juego de niños


La famosa comida chatarra -como hamburguesas con mayonesa y ketchup, acompañadas de papas fritas y una bebida, entre otros alimentos- es consumida por niños de todo el mundo. Sin embargo, si no se ingiere con moderación puede causar estragos en el peso, llegando incluso a transformar a los menores en potenciales adultos obesos.

Según estudios entregados por el Instituto de Nutrición y Tecnología en Alimentos de la Universidad de Chile (INTA), el problema de la obesidad es consecuencia no sólo de una inadecuada alimentación, sino que, en gran medida, de la escasa actividad física que los niños realizan diariamente.

En Estados Unidos, las autoridades han tomado medidas al respecto y desde 2008 desparecerán las bebidas azucaradas de las escuelas de ese país, ya que a través de estudios se concluyó que la “comida chatarra”, además de afectar la salud física, podría causar cambios negativos en el comportamiento humano.

Asimismo, en Chile se estima que casi el 30% de los niños en edad escolar es obeso. La doctora Sylvia Guardia, pediatra de Clínica Alemana especialista en nutrición, sostiene que es de suma importancia tratar esta enfermedad desde la infancia porque este porcentaje de la población tendrá 10 veces más probabilidades de ser un adulto obeso.

“Es fundamental mejorar la calidad de vida de menores y jóvenes entre 5 y 18 años que presentan sobrepeso u obesidad, ya que en estas edades hay más posibilidades de corregir hábitos alimentarios y estilos de vida inadecuados para prevenir patologías derivadas, como las enfermedades cardiovasculares”, agrega la especialista.
porque de esta forma el niño gasta las energías consumidas y, además, al estar realizando actividades extraprogramáticas, se aleja de las comidas. Estas prácticas pueden ser simples y factibles de realizar como caminar, trotar o hacer algún deporte.

Asimismo, se deben introducir hábitos de alimentación adecuados, es decir, suspender las golosinas, grasas, aceites extras y bebidas gaseosas. Esto es de vital importancia ya que, dentro del desarrollo de la conducta alimentaria, los primeros años de vida son determinantes en el aprendizaje de las señales de hambre y de saciedad, incluyendo preferencias.
Relaciones entre obesidad del niño y futuro adulto:

– 26 a 35% de preescolares obesos serán adultos obesos
– 40 a 76% de los escolares obesos serán adultos obesos

Fuente: Ministerio de Salud

Hay que tener en cuenta que el niño o adolescente obeso está en continuo crecimiento y desarrollo, por lo cual se le deben dar regímenes alimenticios acordes con su contextura -peso y talla-, sexo y edad. Esta alimentación debe ser adecuada en calorías y balanceada en nutrientes. Las dietas de ayuno, además de no funcionar, pueden repercutir en el crecimiento y estatura.

Tratar la obesidad desde la infancia es fundamental, por lo tanto, el niño debe sentirse motivado a adelgazar, ya que un tratamiento de este tipo necesita perseverancia y autocontrol, características que son difíciles de encontrar en los pequeños, por lo que el apoyo de los padres es indispensable.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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