Las razones para dejar de fumar


Son millones los chilenos que fuman y miles los que mueren anualmente por enfermedades relacionadas con el tabaco.

Las partículas nocivas y gases tóxicos del cigarro producen una respuesta inflamatoria anormal, lo que origina lesiones en el sistema respiratorio. Esto hace que los fumadores tengan más riesgos de sufrir infecciones respiratorias y de contraer una de las patologías respiratorias más comunes: la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), cuya principal causa es el tabaco.

Asimismo, el asma bronquial, las alergias, la bronquitis y la neumonía muchas veces son desarrolladas y empeoradas por el humo del cigarro.

Es importante destacar que incluso los cigarrillos light -que sólo tienen entre 0.2 y 0.5 mg. de nicotina- son dañinos, ya que para satisfacer la necesidad de nicotina, la gente fuma más y aspira más profundo.

Pasados unos tres días sin fumar, aumenta la capacidad respiratoria y a las 12 semanas, mejora considerablemente el funcionamiento del aparato respiratorio.

Cáncer y tabaco
Fumar también puede desencadenar un cáncer pulmonar, ya que el tabaco contiene sustancias oncogénicas, como el alquitrán, y además, posee una serie de gases irritantes que alteran el crecimiento de las células. Según la Sociedad Americana de Cáncer, se le atribuye al cigarro cerca del 90% de los casos de cáncer al pulmón.
Si bien un fumador tiene diez veces más posibilidades de contraer cáncer de pulmón, aproximadamente a los cinco años después de dejarlo, este riesgo disminuye a la mitad.

El cigarro también se ha relacionado con el cáncer de laringe, faringe, vejiga, lengua y boca. En este último, suele comenzar como una herida chica que en pocos meses puede alcanzar los ganglios y pulmones.

Fumar durante el embarazo
En las mujeres fumadoras, los embarazos son considerados de alto riesgo porque las toxinas del cigarro producen vasoconstricción y pasan al feto a través de la placenta, reduciendo la cantidad de oxígeno que recibe. La falta de este gas puede provocar un retraso en el crecimiento del feto, lo que favorece el riesgo de asfixia fetal durante el embarazo y sufrimiento fetal agudo intraparto.

Además, se han descrito efectos negativos sobre el desarrollo cerebral, aumento de la frecuencia de abortos espontáneos y partos prematuros, pudiendo incluso llegar a provocar la muerte del feto. También puede darse bajo peso al nacer.

Qué hace el cigarro en los niños
Los hijos de padres fumadores sufren más problemas respiratorios, como una función pulmonar reducida e hiperreactividad bronquial. También tienen el doble de posibilidades de tener enfermedades crónicas en la adultez, como la tos seca. Además, se agravan los casos de niños asmáticos.
Estos niños, como los demás fumadores pasivos, viven en un ambiente contaminado por el humo de otros. Esto, además de las enfermedades que produce, incide en que se inicien en el hábito de fumar, porque muchos adictos al cigarrillo son, al comienzo, fumadores pasivos y terminan dependientes de la nicotina.

Ataque al corazón
Infartos cerebrales y al miocardio, y alteraciones de la presión arterial y del ritmo cardiaco son las consecuencias que tiene fumar en el sistema cardiocirculatorio. El mayor problema radica en que el daño perdura y recién a los cinco años de haber dejado el cigarro, la posibilidad de sufrir un infarto al corazón disminuye apenas a la mitad. Sin embargo, al estar 20 minutos sin fumar, el ritmo cardiaco y la presión arterial mejoran.

Finalmente, los gases y toxinas del cigarro afectan los sentidos del olfato y el gusto, producen halitosis, tiñen los dientes, las uñas y la piel que, además, se envejece y arruga con mayor rapidez.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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