Lesiones en el fútbol


No importa si es un jugador amateur, profesional, un niño o incluso una mujer, porque si juega fútbol, mejor que nadie sabe que la posibilidad de lesionarse durante un partido es alta, sobre todo si no se toman precauciones como, por ejemplo, el calentamiento.

A juicio del traumatólogo de Clínica Alemana, Fernando González, las zonas del cuerpo que están más expuestas a sufrir lesiones son el muslo, la rodilla y el tobillo.

En el muslo son frecuentes los desgarros musculares de cara anterior (cuádriceps) y posterior (isquiotibiales). Mientras que en la rodilla son usuales lesiones a los ligamentos (colaterales internos y externos, además del cruzado anterior y posterior). “Otra estructura que se afecta son los meniscos, (más el interno que en el externo) y también son comunes las tendinitis rotulianas”, argumenta González.

Estas afecciones se pueden presentar solas o combinarse, un ejemplo son las lesiones ligamentosas que se acompañan de meniscales.

Respecto al tobillo, las más frecuentes son “esguinces y ocasionalmente fracturas o luxo-fracturas. También la rotura del tendón de Aquiles es recurrente, y se ve más en futbolistas de fin de semana o pichangueros que en jugadores profesionales”, afirma el especialista.

Esta diferenciación es relevante al momento de hablar de accidentes en canchas de fútbol, ya que entre un jugador amateur y uno profesional hay una serie de diferencias, como el nivel de riesgo, la contextura física y, por ende, la capacidad de recuperación.

Habitualmente, en el fútbol profesional los traumatismos suelen ser más graves, por ejemplo, las lesiones de los ligamentos cruzados. Asimismo, son frecuentes los problemas por sobreuso o abuso de las extremidades, por ejemplo, la tendinitis.

El doctor González comenta que “estas lesiones son propias de deportistas de alto rendimiento o que tienen una gran carga física, a diferencia de los pichangueros que juegan un partido y sus lesiones son más de índole degenerativa”.

Así, problemas en los tendones y desgarros musculares son las clásicas dolencias de los jugadores informales, porque entre ellos hay generalmente sobrepeso, sedentarismo, tabaquismo e incluso patologías de base.
También están predispuestos porque no existe calentamiento previo o lo hacen mal. Según el doctor, “muchas veces llegan directamente a jugar y eso no está bien, porque hay que hacer un calentamiento que incluya una buena elongación tanto en las extremidades inferiores como superiores”.

Sin embargo, la recuperación en este grupo de deportistas es más compleja que la de los profesionales, ya que como estos últimos viven de esta actividad, pueden dedicar todo el día a cuidar la lesión y además es más rápida, pues tienen un mejor estado físico.

Fair Play o juego limpio
Como este deporte cada vez tiene más adeptas, las mujeres también sufren accidentes durante el juego. Curiosamente, el doctor González postula que “las rodillas y más específicamente la lesión del ligamento cruzado anterior es una lesión que predomina más en las mujeres que en los hombres, por razones anatómicas”.

Sin importar los afectados, habitualmente la causa más frecuente de estos accidentes es por contacto entre dos o más jugadores y también por torsiones individuales o mecanismos de desaceleración sin mediación de terceros.

Se estima que el índice de lesiones es de 9.8 por cada mil horas de práctica. Más concretamente, en Chile un estudio realizado en un Club de fútbol demostró una incidencia de 7.8 lesiones por cada mil horas en un plantel profesional y de 5,6 en equipos menores.

Para no aumentar más estas estadísticas y disfrutar de un deporte sano y sin complicaciones es recomendable tener un buen estado físico (mantener un peso óptimo), hacer calentamiento previo y tratar de jugar con gente del mismo nivel.

Además, el especialista recalca el tema del equipamiento, sobre todo de las zapatillas que deben ser las adecuadas dependiendo del tipo de suelo. “Por ejemplo, los tobillos se lesionan con más facilidad en canchas sintéticas que en las de pasto. Por eso, es necesario tener la indumentaria apropiada”.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Medicina Deportiva.




Deja un comentario