Lesiones pulmonares traumáticas


La afectación pulmonar traumática es muy frecuente aunque muchas veces pasa desapercibida o no se llega a poder constatar de forma segura. Suelen dar lugar a un síndrome de ocupación pleural (hemo y/o neumotórax) por la existencia de una laceración o desgarro. Su evolución suele ser la cicatrización espontánea. La existencia de un estallido lobar o pulmonar puede observarse en graves traumatismos que pueden dar lugar a un neumotórax a tensión con fuga aérea masiva o un hemotórax masivo. Ya se ha puesto en evidencia la importancia del drenaje pleural en este tipo de lesiones y la necesidad de llevar a cabo una toracotomía en los casos en que exista una gran fuga aérea o hemotórax.
Contusiones pulmonares. Son frecuentes en los traumatismos cerrados con un impacto importante sobre el tórax. Se produce una hemorragia intraalveolar que provoca alteraciones en la difusión y la gravedad depende de la extensión de la contusión y de las lesiones asociadas que existan, que suelen ser frecuentes. La visualización radiológica de una imagen de conden-sación lobar o pulmonar que se confirma con TAC puede dar lugar al diagnóstico de certeza.
Otras lesiones. Con menor frecuencia aparecen hematomas intrapulmonares, que pueden dar lugar a una absceso pulmonar y los neumatoceles postraumáticos que suelen ser originados por una contusión pulmonar o hematoma que se cavitan.

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Categoría: Glosario Médico.




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