Los riesgos de fumar durante el embarazo


Para la mayoría de las mujeres el embarazo es una de las etapas más hermosas de su vida. Sin embargo, aquellas que son fumadoras pueden ver este periodo alterado, producto de las consecuencias que el cigarrillo origina en su organismo y en el de su hijo.

El doctor Ricardo von Mühlenbrock, ginecólogo obstetra de Clínica Alemana, destaca que estos embarazos son de alto riesgo. Esto, ya que el cigarro causa un efecto directo sobre los vasos placentarios haciendo que se cierren -vasoconstricción- y disminuya su lumen. Ello se traduce en una disminución del grosor de la placenta y en un menor traspaso de sangre al feto, lo que produce que se alimente y se oxigene mucho menos.

Todo esto puede originar una baja de peso de nacimiento llamada “retardo de crecimiento intra uterino”. También fumar en esta fase puede desencadenar un parto prematuro y la cantidad de bebés que se enferman o que mueren en el embarazo aumenta al doble.

Ahora bien, el especialista aclara que estudios recientes han demostrado que los menores con bajo peso se pueden recuperar. “Además, no se ha comprobado que el menor crecimiento o la desnutrición produzcan un retardo psicomotor o de aprendizaje”.

El perinatólogo explica que existe una relación directa entre el número de cigarrillos y sus efectos. “No está claro el punto de quiebre, pero se habla de menos de ocho. En este sentido, una mujer que fuma 20 produce secuelas más serias que una que sólo fuma tres”.

Cabe destacar que es más probable que ocurran complicaciones si además la mamá descuida su alimentación, ingiere alcohol o consume otras drogas.
Dejar de fumar
“Los obstetras, ginecólogos y matronas tenemos una instancia importante para explicarles a las mujeres las posibles repercusiones de su vicio. Con esta información, muchas de ellas deciden dejarlo para que no se vea afectada la salud de su hijo. Estadísticas demuestran que entre el 50 y 60% de las madres dejan de fumar totalmente desde el momento en que se les confirma el embarazo. Hay un 20% que sigue de moderadamente y otro 20-30% que lo hace de igual forma”, destaca el especialista.

Agrega que el mayor problema es que una vez que ha nacido el bebé la recaída es muy alta, ya que se estima que al año el 90% de ellas está fumando nuevamente. Esto produce que el recién nacido pase a ser un fumador pasivo y, al tener el ejemplo de su mamá, pueda ser un potencial adicto a la nicotina cuando grande.

Además, estos pequeños tienen mayor frecuencia de cuadros respiratorios y están más predispuestos a tener laringitis o faringitis por la contaminación ambiental que hay en sus casas.

CIFRAS REVELADORAS

– De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) anualmente se producen 4,9 millones de defunciones relacionadas con esta sustancia, lo que transforma al tabaco en el producto de consumo que mata a más personas.

– En Chile el 29% de los jóvenes de 12 a 18 años fuma (Conace 2000) y al egresar del colegio el 52% de los hombres y el 54% de las mujeres lo hace periódicamente (Conace 2001).

– Un estudio publicado en la revista de la American Academy of Child Adolescent Psychiatry revela que la nicotina es más adictiva que la cocaína y el 80% de los adultos fumadores se hicieron adictos antes de los 18 años.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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