Ludopatía: Esclavos del juego


Ya sea en un casino, en los juegos de azar o en las carreras de caballos, existen personas que no pueden disfrutar sanamente de estas distracciones. Es la ludopatía, un trastorno del control de los impulsos.

Esta enfermedad descrita por la Asociación Psiquiátrica Americana en 1980 se puede evidenciar en jugadores que pasan muchas horas en el lugar donde juegan, por lo que descuidan a su familia, amigos, trabajos y/o estudios.

La patología presenta síntomas físicos como una excesiva sudoración en las manos, aumento de la frecuencia cardiaca y náuseas.

EL CAMINO LUDÓPATA

Igual que una montaña rusa en ascenso, los ludópatas pasan por distintas etapas durante su enfermedad.

Primero, la fase ganadora, se caracteriza porque si aciertan en el juego y las ganancias son grandes, aumentan las creencias o fantasías de lograr cualquier cosa.

Luego, la fase perdedora ocurre luego de reiterada mala suerte. El jugador descubre que perder es intolerable, por lo que intenta todo por retomar la racha ganadora.

La experiencia que viven los jugadores patológicos se asemeja a la de otras adicciones como las drogas o el alcohol. El doctor Alejandro Koppmann, psiquiatra de Clínica Alemana, afirma que “muchos jugadores hablan de estar buscando acción cuando quieren experimentar una sensación similar a la que viven los cocainómanos”.

De hecho, estudios afirman que la ludopatía tiene una estrecha relación con la impulsividad, lo que puede evidenciarse por elevadas tasas de abuso y dependencia de substancias, altos índices de suicidio entre jugadores, además de rasgos hiperkinéticos y déficit atencional en la infancia.

No es una cuestión de plata

Para los jugadores patológicos el dinero no es el medio ni el fin. “Ganar mucho parece no ser tan relevante como el hecho de impresionar a otros. El juego les ofrece la oportunidad de un gran éxito con el que pueden conseguir la aprobación o el reconocimiento que nunca han podido obtener”, afirma el especialista.

Asimismo, cuando la adición se encuentra en su fase más potente, los ludópatas no temen en robar o ejercer actividades ilegales con tal de conseguir dinero para jugar.
A pesar de que en Chile no se ha estudiado profundamente el tema, ya que la enfermedad se presenta con mayor incidencia en lugares donde el juego está legalizado, en Estados Unidos se estima que cerca del 68% de la población participa de algún tipo de juego y que casi el 1% cumpliría con criterios para ser diagnosticados como jugadores patológicos.

Los hombres son más propensos a caer que las mujeres y se ha descrito que por cada tres varones existe una ludópata. Éstas comienzan jugando más tarde en la vida, incluso luego de haber asumido roles de adulto.

Pero independiente del sexo, se estima que “esta actividad se desarrolla como una búsqueda de olvido y escape de periodos de estrés o depresión, producto de problemas laborales, familiares, financiero o legales”, señala el doctor Koppmann.

Al igual que con otras adicciones, el tratamiento suele ser un proceso lento y con recaídas, donde se combina psicoterapia con fármacos.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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