Manifestaciones clínicas de la insuficiencia respiratoria aguda


Se trata de un cuadro de instauración rápida (generalmente menos de 24 horas). La insuficiencia respiratoria aguda puede deberse a alteraciones del pulmón, en cuyo caso la alteración gasométrica más importante es la hipoxemia; la aparición de hipercapnia indica fatiga y sobrecarga de la musculatura respiratoria y aumenta la gravedad del cuadro (tabla 38.IV). También la insuficiencia respiratoria aguda puede manifestarse con hipercapnia asociada a leve hipoxemia; estos son los casos en que el pulmón es normal, y las alteraciones se encuentran en la caja torácica, la musculatura respiratoria o el centro respiratorio. Los signos y síntomas que se observan en la insuficiencia respiratoria aguda vendrán determinados por la enfermedad de base y por las manifestaciones sistémicas de la hipoxemia y la hipercapnia. La disnea es el síntoma más común que puede manifestarse tanto durante el esfuerzo como en reposo. El signo más frecuente es la taquipnea que traduce la respuesta del aparato respiratorio en el intento de incrementar la ventilación y mantener los niveles de oxígeno en rangos normales. La hipoxemia grave puede ocasionar alteraciones en el sistema nervioso central (cefalea, disminución del nivel de conciencia, excitabilidad, ansiedad, delirio). La hipoxemia crónica (o grave) origina hipertensión arterial pulmonar, causa del cor pulmonale. El sistema cardiocirculatorio responde a la hipoxemia mediante taquicardia y aumento de la presión arterial sistémica. La hipercapnia también tiene importantes efectos sobre el sistema nervioso central (trastorno de la conciencia, somnolencia, asterixis), en el sistema cardiovascular (disminución de la contractibilidad miocárdica atribuible a la acidosis), y sobre los músculos respiratorios (disminución de la contractibilidad).

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Categoría: Glosario Médico.




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