Mastopatía fibroquística: Una condición benigna y frecuente en la mujer


Aunque la mayoría de las mujeres se alarma cuando detecta algún tipo de dureza o masa sospechosa en su mama, lo cierto es que la mayoría de las veces estas alteraciones se deben a un problema frecuente en las mujeres, denominado mastopatía fibroquística o displasia mamaria.

Este trastorno es de carácter benigno y se manifiesta con fibrosis y formación de quistes en los pechos, lo que causa dolor, sensación que generalmente no está presente en el cáncer.

El doctor Eugenio Román, ginecólogo y mastólogo de Clínica Alemana, sostiene que esta condición es bastante común en mujeres adultas, es decir, aquéllas con un desarrollo mamario completo. De hecho se ha visto que afecta a más del 60% de las mujeres entre los 30 y los 50 años. Por su frecuencia y alta tasa de consulta, no se le considera una enfermedad, sino que una condición fisiológica de la mama.

Se produce por un desbalance hormonal provocado por un aumento relativo de los estrógenos, que afecta a quienes tienen una mayor sensibilidad a esta hormona y reaccionan con una dilatación de los conductos de la mama. Esto se manifiesta con dolor (mastalgia) -generalmente bilateral-, nódulos o masas sensibles, quistes y/o secreción por el pezón espontánea o por presión.

“En mujeres jóvenes, el principal síntoma es mucho dolor, en tanto, en la perimenopausia (alrededor de los 45), lo más característico es la aparición de macroquistes palpables, de más de tres centímetros”, explica el especialista.
Manejo médico
Lo más importante en el tratamiento es una adecuado manejo médico para tranquilizar a la paciente, mejorar el desbalance hormonal y así aliviar los síntomas a través de anticonceptivos orales, lo que disminuye la liberación de estrógenos propios y así regulariza los niveles hormonales.

Otra aliada es la dieta baja en grasas y alcohol porque contribuye a disminuir la producción endógena de estrógenos. También se deben evitar los alimentos con metilxantinas, como el café, chocolate y bebidas colas, entre otros, porque aumentan el dolor. El tabaco tampoco es aconsejable, dado que por sus componentes produce irritación del tejido mamario.

Esto es complementado con fármacos progestágenos, hormonas que revierten los efectos de los estrógenos en el cuerpo. Para aliviar los síntomas, también se utilizan analgésicos y antiinflamatorios, y en casos más serios se indican fármacos antiestrogénicos.

En casos de quistes grandes y sintomáticos, se realizan punciones evacuadoras de los tejidos, para descomprimir y disminuir las molestias.

“Uno de los aspectos más importantes es tranquilizar a la paciente, y explicarle que esta condición no está asociada a un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. Sin embargo, siempre es importante que siga realizándose exámenes periódicos, porque al estar la mama más fibrosa es más difícil pesquisar, tanto clínica como a través de la mamografía, una lesión maligna oculta”, aclara el ginecólogo.

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Categoría: Glosario Médico.




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