Mediastinitis aguda


Tiene diversos orígenes. Con mayor frecuencia es yatrógena secundaria a una intervención quirúrgica esofágica, cardiaca o mediastínica o también a una perforación instrumental de esófago. Otras causas pueden ser la traumática (traumatismo traqueobronquial o esofágico) y descendente por una infección cervical o maxilofacial. La radioterapia previa sobre la zona también puede favorecer la aparición de una mediastinitis.
Los síntomas de la mediastinitis aguda suelen ser importantes con la existencia de fiebre, mal estado general y dolor torácico. La disfagia puede ser muy evidente, sobre todo si hay afectación esofágica y el enfisema subcutáneo puede también ser muy llamativo. En los casos de intervención quirúrgica previa, la existencia de infección de la herida y salida de material purulento a través de ella son muy características. La radiología torácica puede ser muy llamativa, apareciendo ensanchamiento mediastínico, neumomediastino, niveles hidroaéreos mediastínicos y, en los casos más evolucionados, afectación pleural con la presencia de neumotórax y empiema pleural. Para el diagnóstico, son de utilidad la TAC y el esofagograma. El tratamiento consiste en el desbridamiento amplio del mediastino y la colocación de drenajes, así como la antibioticoterapia de amplio espectro. En las mediastinitis anteriores se debe desbridar a través de la esternotomía ya realizada (si se trata de una cirugía cardiaca previa). En las mediastinitis posteriores o que abarcan todo el mediastino (por perforación esofágica y descendentes sobre todo), la vía de acceso debe ser la toracotomía posterolateral. Si no se actúa precozmente, la mortalidad es elevada.

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Categoría: Glosario Médico.




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