Medicina mínimamente invasiva: Radiología intervencional


Un rápido crecimiento ha tenido la Radiología Intervencional, especialidad radiológica que permite realizar procedimientos diagnósticos y tratamientos de múltiples patologías, con técnicas mínimamente invasivas, algunas ambulatorias y otras con hospitalización variable entre 24 y 48 horas.

A cargo están los radiólogos intervencionistas, especializados en tratamientos localizados y mínimamente invasivos, que se guían por tecnología aplicada a imágenes. Para esto se utilizan equipos de rayos X, ultrasonido, tomografía axial computarizada (TAC) y resonancia nuclear magnética. También participa un equipo médico multidisciplinario formado por nefrólogos, cirujanos vasculares, anestesiólogos, ginecólogos y neurólogos, entre otros.

“Los procedimientos de radiología intervencional son un avance de la medicina y, a menudo, reemplazan la cirugía abierta porque son más sencillos para los pacientes, ya que implican pequeñas incisiones, menos riesgos y dolor, y cortos periodos de recuperación”, explica el doctor Patricio Vargas, radiólogo intervencionista de Clínica Alemana.

Vicky Riquelme, paciente de 16 años y a quien hubo que hacerle una embolización para reducir una mal formación vascular en su lengua, está muy agradecida. “El método es bueno porque no me dejaron cicatrices ni nada, ya que tuvieron que realizar el procedimiento con un catéter introducido por la ingle, pero sin cortes. Es mucho mejor porque es menos invasivo y súper rápido todo”, dice.

Esta especialidad comenzó con una angioplastía, a mediados de los años 70, para tratar pacientes con enfermedades vasculares que antes habrían significado la amputación de extremidades. Actualmente, ya existen en el mundo más de seis mil radiólogos intervencionales certificados.

– ¿Qué ventajas tiene?
En primer lugar, la mayoría de los procedimientos no requiere mayores condiciones, sólo una corta hospitalización, un ayuno de seis horas y un test básico de coagulación.

Por otro lado, generalmente se utiliza anestesia local, y los riesgos, dolor y recuperación son significativamente bajos. Además, a menudo es más barato que la cirugía convencional.
Los avances tecnológicos disponibles en la actualidad hacen posible ofrecer nuevas alternativas de tratamiento con radiología intervencional. Estos son algunos de loa procedimientos que se ofrecen:

Angiografía
Se toma una serie de imágenes por segundo con las que se analiza la morfología de arterias y venas, y la velocidad y dirección del flujo sanguíneo.

Se realiza una punción -previa postura de anestesia local- para introducir la guía y el catéter que llegarán hacia el segmento que se estudiará. Por el catéter se inyecta medio de contraste y luego se toma la serie de imágenes angiográficas.

Con este examen se pueden detectar obstrucciones arteriales, estrecheces, malformaciones vasculares, aneurismas, la presencia de trombos y otras lesiones propias de las paredes arteriales.

Durante este procedimiento, el radiólogo puede ver la necesidad de realizar otros tratamientos, como angioplastía y colocación de stent.

Angioplastía vascular con balón
Se necesita cuando existe una obstrucción o estrechez vascular. Se traspasa la lesión con la guía y se inserta un catéter con un balón milimétrico, el que se infla hasta distender la zona afectada.

En algunos casos, se necesita más que la angioplastía para mantener permeable el vaso sanguíneo lesionado. Para esto, se instala en el lugar afectado, un tubo de malla de acero llamada stent, el cual es muy manipulable y se distiende para mantener el calibre normal del vaso. Asimismo, para abrir el sistema biliar ocluido, se utiliza un sistema de drenaje.
Embolización
Otras veces, es necesario obstruir la irrigación de un vaso sanguíneo, ya sea por hemorragias o malformaciones vasculares. Para esto, se inyecta un material embolizante -a través de un catéter ubicado en el vaso determinado- que bloquea la zona indicada.

Es común utilizar este procedimiento para tratar miomas uterinos, que son tumores benignos, no cancerosos y muy frecuentes, que se desarrollan en la pared muscular del útero.

Accesos venosos centrales
Para administrar medicamentos o nutrientes, como en tratamientos de quimioterapia y hemodiálisis, se inserta un tubo en un vaso sanguíneo usando, generalmente, ultrasonido para reducir riesgos y dolor.

Quimioembolización
Permite distribuir drogas exactamente en el lugar del tumor cancerígeno, siguiendo la anatomía de los vasos sanguíneos.

Biopsias guiadas
Con este examen se pueden sacar muestras citológicas de lesiones tumorales en diferentes órganos. Para esto, se anestesia la zona donde se realizará la punción con una aguja de biopsia. En algunas ocasiones, las imágenes de ultrasonido o TAC sirven para guiarlo.

Nefrostomía percutánea
Se avanza una guía por la pelvis o el uréter para insertar un catéter de drenaje renal, el que queda conectado externamente a una bolsa de recolección.

Gastrostomía
Se utiliza en pacientes que requieren alimentación a través del estómago con una técnica rápida y sencilla.

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Categoría: Exámenes y Equipo Médico.




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