Melasma facial: Manchas frecuentes en el embarazo


Un rostro sin manchas es sinónimo de belleza y buena salud. Sin embargo, existe la posibilidad de que aparezcan manchas como los melasmas faciales que no responden a una patología y son más comunes de lo que se cree.

La dermatóloga de Clínica Alemana doctora Vesna Dragicevic explica que este tipo de pigmentación aún no tiene un origen definido, sin embargo, se la puede relacionar con varios factores. “Uno de éstos es el embarazo, donde esta mancha se puede presentar hasta en el 75% de los casos y, el otro factor es el uso de anticonceptivos. También se relaciona con los efectos de los rayos ultravioleta en la piel”.

En general, esta alteración de color café y forma irregular, aparece por una cierta predisposición genética-racial, lo que dispone que las personas de descendencia hispana y asiática, entre otras, tengan tendencia a presentarlas.

“Existen diferentes tipos de melasmas clínicos según la distribución. En general se encuentran en mejillas, frente, mentón, dorso de la nariz y zona superior de los labios”, señala la dermatóloga.

En el embarazo
Es frecuente que los melasmas aparezcan en mujeres de edad media, más aún si se encuentran en periodos de gestación, donde se denominan cloasmas y en la jerga popular, “paños”.

A juicio de la especialista, “en esta etapa ellas comienzan a vivir cambios hormonales, y el estrógeno y la progesterona favorecen el aumento de la actividad de los melanocitos, células que forman la melanina que se encarga de producir más pigmento”. Por lo tanto, también existe la posibilidad de que esta alteración se manifieste al usar anticonceptivos o en la menopausia.
La hiperpigmentación suele presentarse a partir del segundo mes de gestación, acentuándose progresivamente hasta tres meses después del parto, cuando suelen desaparecer lentamente. Sin embargo, se ha observado que en los embarazos futuros reaparecen, aunque esta vez, se puede prevenir mediante la fotoprotección, que es el tratamiento básico para los cloasmas.

“La aplicación permanente de bloqueadores solares es muy importante ya que tanto la luz ultravioleta A, B o la visible, puede empeorar y oscurecer este aumento de melanina”, sostiene la especialista.
Según la doctora Dragicevic, estas cremas protectoras solares deben colocarse 20 minutos antes de salir y reaplicarlas cada dos horas.

También existen tratamientos en los que se utilizan sustancias químicas para despigmentar, como hidroquinona, ácido kójico, ácido retinoico y algunas que realizan un pilling (renovación) en la piel. “Hay que tener cuidado con este último porque si se le aplica a una persona muy morena puede modificar el color del melasma dejándolo más oscuro. La otra alternativa es el uso del láser”.

Su eliminación no es inmediata y por lo general consta de tres meses aproximadamente, periodo que dependerá de la cantidad e intensidad de la pigmentación. Debido a esto, los especialistas no recomiendan la auto- medicación ni el uso de sustancias extrañas que puedan irritar la piel porque a la larga empeoran las manchas.

Aunque la presencia de los paños no es de cuidado, su exposición resulta incómoda debido a su visibilidad y, porque implica una protección permanente de los rayos del sol.

“Es una alteración de la piel benigna, con repercusión estética que tiene habitualmente un curso crónico. Cuesta un poco tratarlo porque es muy tenue, entonces no se puede aplicar un tratamiento agresivo ya que las marcas tienden a oscurecerse”, señala la dermatóloga.

Hay que destacar que existe otro tipo de manchas que al igual que los melasmas son de color café y aparecen en el rostro, pero se deben al uso de cosméticos que irritan la piel. Éstas se denominan hiperpigmentación post inflamatoria.

También hay drogas orales que producen mayor pigmentación en zonas fotoexpuestas del rostro, así como perfumes cuya sustancia fotosensible realiza una reacción fototóxica con el sol, y produce pigmentación.

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Categoría: Dermatología.




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