Método Billings: Un preciso diagnóstico de la fertilidad


Pastillas anticonceptivas, preservativos, cirugías, dispositivos intrauterinos y más. Muchos son los métodos que existen en la actualidad para prevenir el embarazo. Dentro de los naturales está el Billings, que se define más específicamente como un diagnóstico de periodos de fertilidad e infertilidad.

Esto es posible gracias a que cambios fisiológicos propios de la ovulación son reconocidos por la mujer.

Según el doctor Masami Yamamoto, ginecólogo de Clínica Alemana, si esta técnica es bien utilizada, tiene una tasa de embarazo comparable a la de métodos artificiales -como las pastillas anticonceptivas o el uso de preservativos-, ya que presenta sólo un 3% de embarazos.

A esto se suma que para su utilización no se requiere de elementos extraños al organismo.

“Una de las ventajas que tiene es que no trae ninguna complicación. Es decir, respeta la biología y la fisiología de la mujer y no la expone a medicamentos que pueden llegar a ser dañinos, como los estrógenos, o a los efectos adversos de los dispositivos intrauterinos”, explica el especialista.

Sin embargo, hay que tener precaución, ya que para aprenderlo se necesita de instrucción especializada de una matrona o de un médico. Es decir, implica un periodo de entrenamiento que puede durar meses, ya que es necesario llegar a conocer bien los cambios que hay en el organismo.
El especialista afirma que todas las mujeres, incluso aquellas que tienen ciclos irregulares, pueden ocupar el método Billings. No obstante, puede ser más difícil para quienes tienen un síndrome de anovulación crónica o quienes tengan patología del cuello uterino que altere la capacidad diagnóstica de las secreciones vaginales.

Específicamente, el Billings se basa en que el moco cervical -una barrera que deben sortear los espermatozoides en su recorrido hasta el sitio de fecundación- tiene la particularidad de cambiar la capacidad de penetración de los espermatozoides, según el día del ciclo menstrual. Por lo tanto, hay días en que es más permeable y otros en que es más impermeable.

El doctor Yamamoto explica que hay ciertos criterios clínicos, como la humedad o transparencia, que indican si se está en un periodo fértil o no. Esto es observable por la mujer, por lo que con una revisión, que al principio es diaria, es posible definir los días en que se pueden tener relaciones sexuales sin riesgo de quedar embarazada.

Otro de los parámetros que se utiliza es la temperatura corporal de la mujer. Esto se debe a que existe un ascenso de medio grado en la temperatura basal promedio en la segunda mitad del ciclo. Con lo que cuando hay un alza de este tipo por tres días consecutivos es sugerente de que se produzca la ovulación.

Todas las alternativas
A la hora de optar por un método de anticoncepción son muchos los factores que influyen. Entre ellos están los biológicos y también los valóricos. Es importante que, en el caso de que la manera de anticoncepción dependa de la mujer, ella otorgue toda la información a su ginecólogo.

El médico especialista debe entregar todas las alternativas que la mujer esté en condiciones de usar. De esta forma, con todas las opciones en la mano, la pareja puede decidir cuál es la que más le acomoda y comunicarlo al especialista para comenzar con su utilización.
A considerar

– El método Billings no previene enfermedades de transmisión sexual.
– Su utilización debe estar asesorada por un especialista de la salud.

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Categoría: Glosario Médico.




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