Mitos y realidades del hijo único


En la actualidad son cada vez más las parejas que deciden tener menos hijos debido al acelerado ritmo de trabajo de ambos padres y al encarecimiento del estilo de vida. Pero, ¿qué pasa cuando se decide tener un solo niño? ¿Lo perjudica o lo beneficia?

La psicóloga de Clínica Alemana Alejandra Silva explica que la forma en que esta situación afectará al menor va a depender del tipo de familia que tenga.

“En este sentido, si los padres hacen que comparta con otros niños -ya sean primos o amigos del jardín infantil o del colegio- le podrán entregar a su hijo experiencias de socialización que lo ayuden a aprender a relacionarse con los demás”.

Ahora bien, en este proceso de educación también influirá la edad de los papás, el tiempo que tengan para dedicar al pequeño y, principalmente, las normas y/o límites que establezcan.

¿El ser hijo único trae algún beneficio al menor?
La especialista señala que la ventaja de esta situación es que los padres le pueden dedicar exclusividad absoluta, realizando actividades en conjunto, creando espacios de comunicación y de escucha. “Esto posibilita un mayor reconocimiento del hijo y su persona, y el pequeño puede recibir una mayor estimulación tanto en el área cognitiva como social, al ser atendidas todas sus necesidades”.

Sin embargo, esta realidad trae dificultades asociadas. En ciertos casos, la exclusividad que tiene el niño lo puede llevar a tener problemas de socialización, ya que le cuesta entender las reglas de interacción con sus pares y, de esta forma, puede exigir a los demás que le brinden toda la atención o no aceptar el tiempo de los otros cuando hablen o jueguen.

En este sentido, la psicóloga explica que la experiencia de relacionarse con otros menores es irremplazable.

“Los niños necesitan de otros pequeños para aprender a respetar, a ceder, a frustrarse y a identificar roles, entre otros elementos. Por lo tanto, el ser hijo único limita esa posibilidad”.
¿Cuándo los padres deben preocuparse?
Si el pequeño tiene problemas para relacionarse con sus pares, es excluido de las actividades, se le ve triste, solo o reacciona de manera agresiva. Para ayudarlo es importante mantener contacto con los profesores para saber cómo se comporta y desenvuelve.

Cómo evitar la sobreprotección
Lo principal es que los padres dejen espacios que sean propios del menor, para que pueda desarrollar sus intereses. También tienen que enseñarle a tomar decisiones y no decidir por él. Siempre es necesario escuchar cómo se siente y tratar de incorporarlo a actividades donde participen más niños de su edad.

Es aconsejable que le enseñen a su hijo que compartir es un valor fundamental. Aunque no viva esa experiencia con hermanos, es importante mostrarle situaciones donde sea importante aplicar esta conducta.

Alejandra Silva destaca que además es recomendable no comprarle todo lo que quiera, ya que de hacerlo le será difícil entender que las cosas cuestan y que uno debe esforzarse para conseguir lo que desea. Es decir, los padres deben enseñar a su hijo a ser tolerante ante la frustración y a luchar para conseguir sus metas.

La forma en que el hijo único se desarrolle dependerá de la educación que se le proporcione. La familia y el colegio juegan un rol fundamental para enseñar a estos pequeños a interactuar con los demás, compartir, aprender a tolerar las situaciones complejas y a desenvolverse en la sociedad, concluye la especialista.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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