Mitos y verdades de los productos diet y light


La “onda diet y light” surgió en la década del 80 y desde entonces estos productos se han ido apoderando progresivamente de los estantes de los supermercados, los que hoy ofrecen una amplia variedad de alimentos bajo este rótulo, como bebidas, yogur, mermeladas, jaleas, helados, pan y hasta mayonesa, por nombrar algunos.

A pocas semanas de la llegada del verano, muchos comienzan a preocuparse por esos kilos demás y encuentran en estos alimentos una buena alternativa para reemplazar a aquéllos con un alto aporte calórico. Es así como estos productos pasan a ocupar un espacio importante en los refrigeradores de cada hogar.

Sin embargo, hay que destacar que los conceptos diet y ligh no son necesariamente sinónimos de bajo en calorías. La nutricionista de Clínica Alemana Patricia Rodríguez explica que éstos son nombres de fantasía que se les da a los productos que tienen alterada la composición de algún nutriente, lo que los transforma en libres, bajos, livianos o reducidos en calorías, grasas, colesterol, azúcares o sodio.

Es así como estos alimentos no sólo se utilizan para adelgazar, sino que también son importantes aliados en la batalla contra enfermedades prevalentes en la actualidad, ya que el consumo reducido de estos nutrientes disminuye considerablemente el riesgo de patologías como diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres, entre otras.

Es así, como suelen ser ocupados en otro tipo de dietas, como en los programas nutricionales indicados para celíacos, diabéticos o hipertensos, por nombrar algunos.

A leer la letra chica
Según el estudio realizado en 47 países por la consultora internacional AC Nielsen, en Chile los productos diet (dieta) y light (liviano) más consumidos son la leche, mayonesa, yogur, mermeladas, gaseosas, pan de molde y margarina, los que a su vez son considerados como artículos de primera necesidad en la canasta familiar.
“Es importante que al momento de comprar, las personas lean el etiquetado nutricional de los alimentos que destacan algunas de estas propiedades, para saber qué tan reducido es el aporte de determinados nutrientes con respecto al de otro alimento de su tipo”. Por ejemplo, las personas que necesitan bajar el consumo calórico deben fijarse en la cantidad de calorías, grasas e hidratos de carbono descritos.

En el caso de las bebidas, la profesional advierte que, a diferencia de lo que muchos piensan, consumir aquéllas que contienen 0 calorías no es igual que tomar agua, dado que poseen aditivos diferentes, los que en algunos casos pueden ser perjudiciales para la salud, como el exceso de cafeína o sodio.

En tanto, los diabéticos deben cuidarse de consumir azúcares simples (sacarosa), pero lo más importante es que deben aprender a contabilizar los carbohidratos contenidos en los alimentos. Un pastel hecho con nutrasweet puede disminuir en parte su aporte calórico, pero no hay que obviar que el mayor aporte de calorías está dado generalmente por las grasas y harinas que lleva.

En los chocolates, por ejemplo, cuando están bajo el rótulo de diet significa que tienen menos azúcar, pero casi siempre se omite la mención de las grasas y calorías, que suelen ser iguales o incluso mayores que las de los chocolates comunes.

Es por eso, que al momento de hacer una dieta es muy importante consultar con el médico o nutricionista, para elaborar un programa de acuerdo con las necesidades de cada persona.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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