Novedosa técnica quirúrgica para combatir la celulitis


Estéticamente, la celulitis es la enemiga número uno de parte importante de la población femenina, independiente de la edad, el peso y la actividad que se realice. Es así como en esta época desde modelos hasta ejecutivas inician una batalla frontal en su contra, para evitar que la ropa ajustada y el traje de baño las delaten.

En sus primeros grados, la celulitis se puede combatir con métodos cosméticos y cambios de hábito, como ejercicios y una dieta saludable, pero cuando esta afección se encuentra en una etapa avanzada pareciera que todas estás medidas son poco eficaces.

Sin embargo, en los últimos años se ha desarrollado un sofisticado procedimiento denominado “subcisión” o cirugía subcutánea sin incisión. Esta técnica quirúrgica permite tratar depresiones de la piel como cicatrices, estrías y celulitis en su estado más crítico (grado 3 y 4), la que se ubica generalmente en muslos, glúteos y caderas.

La doctora Rosalía Coelho, dermatóloga de Clínica Alemana, sostiene que es importante destacar que este método sólo es útil en etapas avanzadas de celulitis, es decir, cuando se forman trabas fibróticas que traccionan el tejido provocando hundimientos en la superficie, fenómeno conocido como piel de naranja. En estos casos las depresiones cutáneas se ven sin necesidad de que la persona contraiga el músculo o realice algún movimiento.

¿En qué consiste?
Esta técnica, que se realiza de forma ambulatoria y con anestesia local, consiste en liberar o cortar con una aguja especial las trabas fibróticas que traccionan la piel. Esto produce inmediatamente un hematoma que permite regenerar el tejido conectivo, reorganizándolo de manera que la piel recupere su aspecto uniforme.
Este procedimiento es seguro, sencillo y como se efectúa con agujas tan finas no es necesario realizar incisiones, por lo que no queda ningún tipo de cicatriz.

Como no se puede intervenir una superficie muy amplia de una sola vez, es necesario realizar entre cuatro y seis sesiones, de alrededor de 40 minutos cada una, para abordar todas las zonas afectadas. Generalmente, primero se trabaja en las lesiones más profundas y luego en las más superficiales.

La doctora Coelho resalta que “el número de sesiones quirúrgicas dependerá del tamaño, profundidad y localización de la lesión, además de la tendencia individual de formar tejido reparador”.

Todo esto se puede realizar en aproximadamente tres o cuatro meses, periodo en el que no debe haber exposición solar de la zona tratada, para evitar que se pigmente. Además, es necesario utilizar fajas o prendas de vestir ajustadas que compriman el área, de manera que el tejido pueda reorganizarse de la forma más homogénea posible. Considerando estas indicaciones, lo más recomendable es que el procedimiento se realice en invierno.

Esta técnica, que puede efectuarse a cualquier edad, está contraindicada en personas con problemas vasculares o de sangramiento, y en aquéllas que toman anticoagulantes, sufren de infecciones locales en la piel y/o tienen tendencia a desarrollar cicatrices hipertróficas o queloides.

Por último, la doctora Coelho afirma que los resultados están directamente relacionados con un correcto diagnóstico y una adecuada evaluación preoperatoria. También es importante que la persona realice cambios de hábito como mantener una dieta balanceada y practicar una rutina de actividad física adecuada para su estilo de vida.

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Categoría: Cirugía Plástica.




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