Nuevo examen auditivo para recién nacidos


La deficiencia auditiva es la condición congénita más común en los Estados Unidos, de acuerdo a publicaciones de la Academia Americana de Pediatría.

Es por eso que en la mayoría de los estados de este país, se realiza en forma obligatoria un examen llamado emisiones otoacústicas, el que busca detectar alteraciones auditivas en recién nacidos de término, para poder tratarlas en forma precoz.

En Chile este procedimiento aún no está establecido como programa nacional, por lo tanto, Clínica Alemana ha decidido ofrecerlo de forma optativa a sus pacientes.

De acuerdo con el doctor Pablo Bravo, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana, el objetivo es evaluar si el oído interno funciona adecuadamente. “De esta forma se puede identificar al niño con problemas auditivos antes de los seis meses, y no a los dos años y medio, como suele ocurrir. Esto permite establecer un diagnóstico precoz para trazar un plan de tratamiento con mejores pronósticos”.

Sin embargo, el especialista aclara que este procedimiento sólo detecta si el niño tendrá la capacidad de escuchar, no mide cuánto oye. “En definitiva, es un examen que determina la indemnidad del oído interno, no la audición”, explica el especialista.

La idea es que cuando la madre ingrese a la Clínica se le informe sobre esta alternativa y se le entregue un tríptico explicativo. Si accede, ella o el pediatra tienen que firmar un consentimiento informado. El examen incluye una importante rebaja por estar asociado al Programa Nacer Seguro.

Los casos de sordera que se esperan pesquisar son alrededor de 1,5 a 2 en mil, lo que es 10 veces más frecuente que el hipotiroidismo y 15 veces más que la fenilcetonuria, trastornos para los que sí se realizan exámenes obligatorios en Chile.
¿Cómo funciona?
Se trata de un procedimiento bastante simple que consiste en colocar en la parte externa de la oreja del bebé un sensor con un terminal de goma (oliva), el que emite un sonido de muy baja intensidad. Si el oído interno está sano, se produce un eco que es captado por el mismo aparato. Cuando esto no sucede, el examen debe repetirse 15 días después.

De acuerdo con el especialista, esta práctica se realiza porque “la mayoría de las veces un mal resultado se puede deber a otras causas, como la presencia de un tapón de cerumen o de líquido amniótico en el oído medio, entre otras”.

Si el segundo examen tampoco sale normal es necesario derivar al niño al especialista para que sea evaluado con otros métodos que permitan descartar posibles patologías. De esta forma, el objetivo del nuevo procedimiento es aislar al grupo de niños que requieran estudios posteriores.

En casos excepcionales, también puede ocurrir que el examen salga normal aunque el niño padezca de deficiencia auditiva. Sin embargo, esta situación ocurre en el 1% de los casos de sordera, y generalmente se asocia a pacientes con factores de riesgo como prematuros o menores con enfermedades neurológicas.

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Categoría: Actualidad Médica.




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