Nutrición La importancia de asesorarse por un profesional


Ya sea por tener una enfermedad que requiere de una dieta especial o simplemente porque se acerca el buen tiempo y con eso las ganas de lucir un cuerpo saludable, es recomendable recurrir a un nutricionista, especialista que determina una alimentación adecuada para cada paciente.

Este profesional está capacitado para evaluar el estado nutricional y entregar las recomendaciones correspondientes según el estado de salud de la persona y sus actividades cotidianas.

Patricia Rodríguez, nutricionista de Clínica Alemana, explica que “nuestra labor es realizar una evaluación nutricional del paciente para hacer el diagnóstico y así intervenir. Si la persona no es derivada de un médico que haya hecho exámenes, el nutricionista debe realizarle un estudio de perfil lipídico y bioquímico, entre otros”.

Un gran porcentaje de los pacientes que consulta lo hace por voluntad propia, es decir, sin ser derivados por un médico, ya que quieren tener una alimentación saludable y hacer lo mismo con sus familias, o bien son personas que están preocupadas por el peso, tienen colesterol alto y diabetes, entonces desean tener una dietoterapia, para controlarlo.

Una vez que el paciente ha sido evaluado, se hace el diagnóstico nutricional. “Si existe alguna patología asociada, como diabetes, hipertensión, intolerancias alimentarias, ácido úrico alto, hiperlipidemia, problemas de peso o trastornos alimentarios como anorexia y bulimia, se evalúa la situación y se determina una dietoterapia con detalle, es decir, se indica qué alimentos consumir, y cómo y cuánto ingerirlos de acuerdo al estado nutricional y a las patologías presentes”.
La especialista sostiene que “hay casos, como los pacientes con diabetes, en que es indispensable que consulten a un nutricionista, debido a que la alimentación es un pilar fundamental en el tratamiento de esta enfermedad, así se evita complicaciones de la patología”.

Asimismo, para realizar cualquier dieta es recomendable también consultar, porque no existe una que sea útil para todo el mundo, ya que cada organismo es distinto y requiere de tratamientos individuales.

Hay que desconfiar de las dietas “de moda” que excluyen algunos grupos de alimentos (como grasas o vegetales), a menos que realmente tengan que suprimirse por factores perjudiciales como el azúcar, la sal o los colorantes, porque sus efectos nocivos han sido probados o por su incidencia sobre enfermedades como la diabetes o gastritis.

“El tratamiento es individual, ya que tiene como objetivo mejorar los hábitos alimentarios del paciente, por lo que se hace de acuerdo a los requerimientos y necesidades de cada uno”, explica Patricia Rodríguez.
El mejor método es combinar estos factores:

– Comer en forma balanceada, mezclando alimentos de todos los grupos.

– Realizar ejercicios adecuados. Caminar, practicar algún deporte para ejercitar la mayoría de los músculos y contrarrestar las grasas.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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