Onicomicosis: Cuando los hongos atacan las uñas


Más conocida como hongos en las uñas, la onicomicosis puede afectar esta estructura hasta el punto de encarnarla y deformarla de manera definitiva. Es por eso, que el cuidado de esta área debe hacerse no sólo por estética sino por salud.

El término onicomicosis se refiere a la infección de las uñas de manos o de pies por hongos ambientales de la familia de los dermatofitos (hongos cutáneos). Aunque no es de origen genético, hay una serie de condiciones que predisponen a esta afección, como las enfermedades vasculares que disminuyen la oxigenación de las uñas, o aquellas que afectan el sistema inmunológico, lo que aumenta el riesgo de infección.

Asimismo, hay factores ambientales o personales que ayudan a la aparición de hongos, como por ejemplo, el uso de calzado que provoca transpiración del pie, lugares húmedos de uso común (gimnasios y piscinas), ciertos trabajos en contacto con el agua o traumatismos.

Onicomicosis: Cuando los hongos atacan las uñas Dermatología

Esta infección aparece principalmente en adultos, frecuentemente en aquellos que sufren algún tipo de alteración de la estructura normal de la uñas, ya sea por enfermedades congénitas o por traumatismos directos debido a algún zapato apretado. Sin embargo, también puede afectar a niños.

Los síntomas más frecuentes de onicomicosis son cambio de color y forma de las uñas, aumento del grosor, mayor fragilidad y, en ocasiones, el desprendimiento completo de éstas.

El diagnóstico se comprueba con un examen micológico directo, muestra que se toma mediante un raspado de la zona afectada que es examinado a través del microscopio. De esa manera pueden observarse los filamentos y estructuras redondas que corresponden a los hongos.

Tratamiento

El tratamiento definitivo es oral. En ocasiones se utilizan antifúngicos locales en lacas (aplicación una o dos veces por semana), cremas o polvos asociados a antiperspirantes (transpirantes).

Cuando el paciente no puede tomar medicamentos, se usan como única terapia las lacas por un tiempo prolongado.

Lo fundamental

Mantener los pies secos. Para ellos es recomendable cambiar con frecuencia de calcetines, evitar zapatos húmedos y usar polvos antiperspirantes, entre otros. En caso de que las manos se mojen mucho es aconsejable usar guantes.

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Categoría: Dermatología.




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