¿Por qué ellas viven más que los hombres?


Aunque a lo largo de la historia el hombre siempre ha figurado como el sexo fuerte, la verdad es que la biología se ha encargado de demostrar exactamente lo contrario, sobre todo en las últimas décadas cuando el número de mujeres supera ampliamente el de varones, debido principalmente a que ellas tienen una mayor esperanza de vida.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas, Proyecciones y Estimaciones de Población, entre los años 2005 y 2010, la esperanza de vida en Chile es de 81,53 años para las mujeres, y de 75,49 para los hombres. Estas cifras distan bastante de lo que ocurría en la década de los 50, cuando la expectativa era de 56,77 para ellas y de 52,91 para los varones.

Las diferencias numéricas entre ambos sexos se marcan desde el momento de la concepción, ya que en este proceso por cada 100 óvulos fecundados con gametos femeninos hay 170 con gametos masculinos. Sin embargo, durante las primeras semanas se pierden más embriones masculinos, por lo que a los tres meses de gestación la diferencia entre ambos sexos disminuye considerablemente, y al momento del nacimiento el número de hombres supera sólo levemente al de mujeres.

Estas cifras se igualan recién en la adolescencia, y después de esta etapa ellas siempre serán más que los hombres hasta que alrededor de los 85 años la proporción llegará a tres mujeres por dos varones.

Factores biológicos y ambientales
El hecho de que existan más mujeres que hombres adultos puede ser el resultado de una serie de factores. El doctor Eric Blake, geriatra de Clínica Alemana, atribuye parte importante de esta situación a una mayor mortalidad de los hombres debido principalmente a que presentan con más frecuencia enfermedades infecciosas, cáncer y patologías coronarias. Esto puede ser consecuencia, entre otras cosas, de un mayor consumo de alcohol y cigarrillos por parte del sexo masculino, hábitos que influyen negativamente en la esperanza de vida.
“En general, casi todas las enfermedades tienen más consecuencias fatales en los hombres, excepto la diabetes -donde la mortalidad es equilibrada en ambos grupos etarios- y las patologías autoinmunes -que afectan más a las mujeres-“, sostiene el especialista.

Otro aspecto que también se debe considerar, explica el geriatra, son los factores hormonales, ya que la testosterona (hormona masculina) hace a los machos de todas las especies más agresivos, situación que es reforzada socialmente en los humanos. Es así como ellos se exponen más a los riesgos, con lo que aumentan las probabilidades de que sufran accidentes.

En cambio, las mujeres cuentan con factores hormonales que las protegen, dado que los estrógenos (hormona femenina) son un aliado en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Además, el desarrollo social y económico ha jugado a favor de una mayor expectativa de vida femenina. Desde el siglo XX en adelante las mujeres tienen un mejor acceso a la alimentación y se ha producido una disminución de la mortalidad al momento del parto, debido principalmente a los avances médicos y a un mayor número de servicios de salud.

Sin embargo, esta diferencia entre ambos sexos no es tan marcada en los países subdesarrollados, donde aún fallecen muchas mujeres en el parto.
A juicio del doctor Blake, “también es importante considerar que ellas realizan más actividades y tienen una red social más amplia que el hombre porque se preocupan más de cultivar los afectos, lo que les otorga una mayor motivación para vivir y una mejor protección de su entorno. En cambio, los hombres son de hacer cosas, no establecen lazos afectivos tan fuertes con sus pares. Incluso, a nivel familiar, su presencia es más débil y tienen más tendencia a romper los vínculos”.

Además, el especialista sostiene que las mujeres se preocupan más de la salud que los hombres, por lo que consultan con mayor frecuencia al médico.

“Se ha visto que el hombre casado tiene una sobrevida mayor que el que está solo, lo que probablemente se debe a que la mujer, generalmente más joven, es la que se encarga de cuidar a su pareja en caso de enfermedad. Ellos suelen ser menos capaces de cuidarse a sí mismos”, asegura el geriatra.

Las proyecciones sostienen que si bien la esperanza de vida de la población continuará en alza, la diferencia entre ambos sexos seguirá siendo de 6 años. Las perspectivas del Instituto Nacional de Estadísticas, Proyecciones y Estimaciones de Población son que entre los años 2020 y 2025 las mujeres tendrán una expectativa de 83,36 años y los hombres de 77,19. La edad promedio de longevidad será de 80,21 años.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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