Recién Nacidos Cuando el examen auditivo sale alterado


Con el objetivo de identificar a los pacientes que requieren un estudio mayor a futuro, se realiza el examen de emisiones otoacústicas en los recién nacidos. Si bien este examen no mide cuánto oyen, sí detecta si tienen la capacidad de escuchar.

El doctor Pablo Bravo, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana, explica que debe realizarse siempre porque busca pesquisar a los dos de cada mil nacidos vivos que presentan algún tipo de sordera neonatal, aunque no tengan antecedentes familiares ni factores de riesgo que predispongan a ésta.

El especialista aclara cómo se realiza el examen y los pasos a seguir cuando éste sale alterado, de manera de dar un diagnóstico precoz de pérdida auditiva antes de los seis meses de edad y obtener un mejor pronóstico de rehabilitación en caso necesario.

– El examen de emisiones otoacústicas se hace de manera voluntaria en Clínica Alemana, ¿su realización implica algún riesgo?
No. Es un procedimiento bastante simple, ya que consiste en aplicar una oliva (especie de audífono de goma) en el oído que emite un tenue sonido de baja intensidad. Se le realiza a los recién nacidos sanos cuando duermen en la Unidad de Neonatología.

Además, es un examen de “screening”, es decir, de bajo costo, rápido y que tiene pocos errores diagnósticos negativos, por lo que identifica con bastante eficacia a los que necesitan mayor atención.

– Si el resultado muestra alguna alteración, ¿cuál es el procedimiento a seguir?
El aparato genera un sonido que el oído interno percibe, emitiendo un “eco” que es captado por el mismo sensor. Si esto no ocurre, puede significar que algún tapón de cerumen bloqueó el canal o que restos de líquido amniótico permanecieron en el oído medio, patologías todas reversibles fácilmente.
Pero en pocas ocasiones, puede significar algún problema real del oído interno que requiere una atención mayor y exámenes más específicos. Por este motivo, en caso de no pasar el primer examen, éste se repetirá 15 días después, lo que está contemplado en el programa, por lo que no tiene costo adicional.

– ¿Por qué es indispensable que los padres hagan el segundo examen?
Porque si este estudio tampoco es normal, es necesario que sea evaluado por un médico otorrinolaringólogo que le realice un examen físico para descartar alteraciones externas simples (tapones de cera u otras) y evalúe la necesidad de realizar más estudios.

– ¿Hay niños que sean propensos a tener problemas auditivos?
Actualmente, se sabe que de todos los niños de término que nacen con pérdida auditiva, por lo menos la mitad no tiene antecedentes ni factores de riesgo relacionados, por lo que se sugiere realizar a todos el examen de screening. Muchas de estas sorderas tienen una base genética, lo que actualmente es motivo de investigaciones en todo el mundo. Los niños con mayores factores de riesgo auditivo son los prematuros, por lo que a ellos se les realizan otros exámenes más precisos de detección, durante su hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatológica.

– ¿Qué ventaja tiene detectar estos problemas al estar recién nacido y no a mayor edad?
Es importante porque el sistema nervioso va perdiendo elasticidad y capacidad de aprender en la medida que pasan los años. Para el lenguaje, por ejemplo, el periodo crítico es antes del año y medio de vida, por lo que un niño con sordera detectada a los seis meses, podrá rehabilitarse con un audífono o un implante coclear antes de esa fecha, teniendo mejores posibilidades de aprendizaje y lenguaje futuro.

– ¿A qué edad ya se sabe el grado de sordera que tiene?
La idea es que antes de los seis meses de vida se logre establecer si el paciente es portador de hipoacusia o no, patología que implica la incapacidad de oír normalmente en uno o ambos oídos. A esa edad se puede determinar un esquema de rehabilitación, dependiendo del paciente y su grado de sordera.

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Categoría: Exámenes y Equipo Médico.




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