Recuerdo embriológico


La vía aérea se representa en el embrión de la cuarta semana de gestación por un surco ventral que da lugar a la primitiva faringe y porción retrotraqueal del esófago. El surco forma también un divertículo con una hendidura elongada que se abre en el primitivo esbozo faringoesofágico. La hendidura se va reduciendo en su longitud y separándose lo que será la tráquea, del esófago (anomalías en esta fase dan lugar a las atresias y fístulas tráqueoesofágicas).
En el segundo mes de la gestación el esbozo pulmonar crece y se forma la laringe, tráquea, bronquios y pulmones. El divertículo faríngeo se hincha y elonga y da lugar a los bronquios y todas sus divisiones secundarias. El mesénquima que acompaña a la formación primaria laringotraqueal se condensa alrededor del árbol traqueobronquial y se diferencia en cartílago, tejido conectivo, vasos sanguíneos y linfáticos. Los vasos sanguíneos, escasos en un primer momento, se desarrollan luego hasta formar una gran red (el pulmón es el órgano más vascularizado del organismo). La configuración de los alvéolos va ligada a la vascularización y se suele iniciar a las 18 semanas de gestación. Hacia la semana 24 se forman los neumocitos tipo I y los tipo II, estos últimos son los que producen el surfactante. En el recién nacido se hallan cinco o seis generaciones de bronquiolos respiratorios. El número de alvéolos va creciendo después del nacimiento hasta aproximadamente los 8 años de edad.

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Categoría: Glosario Médico.




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