Retinopatía Diabética: La clave es la prevención


El deterioro de la agudeza visual es una de las principales consecuencias que puede producir la retinopatía diabética. Sin embargo, este pronóstico mejora bastante si las personas controlan adecuadamente su diabetes.

El doctor Ricardo Stevenson, oftalmólogo de Clínica Alemana, explica que la patología se produce en la retina, en la parte posterior del ojo, producto de una diabetes prolongada. “Ésta provoca que se vayan tapando y dañando vasos sanguíneos de pequeño calibre, fundamentalmente capilares, y también que se originen alteraciones en su permeabilidad”.
Edema macular

Se puede presentar de dos formas. La primera es la enfermedad proliferativa -de tipo más avanzado-, en la cual se produce una hemorragia vítrea, es decir, sangramiento al interior del ojo por la presencia de vasos anormales. Esta situación puede originar pérdida abrupta de la visión o, incluso, ceguera total si no es tratada a tiempo.

También se puede desarrollar un edema macular diabético, el que habitualmente provoca un deterioro de la vista más lento y moderado. Por lo general, ambas alteraciones se manifiestan de forma simultánea y sus síntomas son silenciosos hasta etapas posteriores.
¿A quiénes afecta principalmente? El especialista señala que “todos los diabéticos están expuestos a padecerla. Los que tienen diabetes tipo I están protegidos, generalmente, hasta después de la pubertad. Y quienes presentan la variante tipo II, pueden ser inmunes los primeros años de la enfermedad. Sin embargo, como no es posible saber cuándo comenzó la diabetes, el control debe ser inmediato”.

Otros factores que influyen en su desarrollo son la hipertensión arterial, la alteración del colesterol y el consumo de cigarrillos. Cabe destacar que “la retinopatía diabética, en algún grado, se presenta en más del 50% de las personas cuya diabetes ha evolucionado por más de 10 años”.

Los procedimientos
Es necesario que todas las personas con diabetes se realicen un examen oftalmológico de fondo de ojo, como mínimo una vez al año. Este control se hará de forma más seguida, dependiendo del grado de lesión que tenga la retina. El diagnóstico se puede complementar con una angiografía retinal y otros medios de estudio.

¿En qué consisten los tratamientos? El objetivo central de los procedimientos es detener el progreso de la patología y evitar la pérdida de la visión.
Retina con Láser

En una primera instancia se puede tratar la retinopatía diabética con láser. “En el caso de la enfermedad proliferante se realiza una ablación de la retina para disminuir las sustancias que se producen y que originan la alteración. También se utiliza esta técnica en el edema macular para disminuir la cantidad de líquido que se filtra a través de los vasos en la mácula”, destaca el especialista.
La vitrectomía -microcirugía ocular- se efectúa en los casos que presentan mayores complicaciones y en los cuales no funciona el láser. También, en pacientes que consultan al médico en etapas tardías y, debido a la progresión de la patología, ya no se puede tratar con la primera herramienta.

RECOMENDACIONES

– Controlar la hipertensión arterial y el colesterol.

– No fumar

– Mantener una alimentación adecuada.

– Controlar estrictamente la glicemia. “Hay estudios que demuestran que esta enfermedad puede retroceder si se maneja bien la glicemia”, destaca el doctor Stevenson.

– Asistir a los controles oftalmológicos correspondientes.

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Categoría: Oftalmología.




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