Secuestro pulmonar


Es una de las malformaciones pulmonares más comunes, que puede verse con relativa frecuencia en el adulto joven y que se origina a partir de un brote pulmonar accesorio que migra junto al desarrollo del esófago.
Predomina en el sexo masculino con una relación 3:1. Desde el punto de vista morfológico se definen como masas de parénquima pulmonar no funcionante que no se comunican con la vía aérea y que se integran por cartílago, parénquima pulmonar, formaciones quísticas y zonas fibrosas e inflamatorias. Existen dos grandes tipos: los que se producen en el interior del pulmón o intralobares y los que se hallan separados del resto de tejido normal o extralobares, que poseen un recubrimiento pleural propio. Los primeros se producen en un primer momento del desarrollo embrionario y los segundos en una etapa más avanzada. La irrigación la reciben a partir de una arteria sistémica que puede proceder de la aorta abdominal o torácica descendente o, más raramente, de ramas intercostales. El drenaje venoso se produce a través del sistema pulmonar. Suelen hallarse en situación yuxtamediastínica, generalmente en situación posterobasal izquierda. Se diferencian de un lóbulo pulmonar accesorio en que éste tiene comunicación con el árbol bronquial.
Las manifestaciones clínicas pueden ser muy variables y existen enfermos en los que la detección de la anomalía es un mero hallazgo radiológico y en otros casos se puede producir un distrés respiratorio e infecciones pulmonares de repetición. Otros síntomas frecuentes son la hemoptisis, disnea y cianosis.
En el diagnóstico por imagen es importante la TAC que permite distinguir la presencia de un secuestro intra o extralobar e incluso identificar la arteria aberrante. La comunicación arterial se ha demostrado clásicamente a través de aortografía. Puede también localizarse con eco-doppler. Algunos autores recomiendan también la realización de una resonancia nuclear magnética (RNM).
El tratamiento debe consistir en la resección de la lesión, generalmente a través de una lobectomía donde se halla el secuestro. En la intervención es imprescindible localizar de forma correcta la arteria que irriga la malformación para evitar accidentes hemorrágicos que pueden ser muy graves.

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Categoría: Glosario Médico.




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