Sillas de auto para niños: Seguridad en primer lugar


Asegurar a un niño en el auto no es ponerlo en una silla y punto. Hay que saber cuál corresponde a cada uno -según su peso y edad-, dónde ubicarla y de qué manera, para evitar que los menores queden expuestos a accidentes o resulten lesionados.

Actualmente, la legislación chilena obliga al uso de sillas de seguridad para niños de hasta cuatro años en autos livianos que sean del año 2002 en adelante. Asimismo, los menores deben ir sentados atrás hasta los ocho años y siempre con cinturón de seguridad. Mientras, en Europa se exige que vayan atrás hasta los 10 y en Estados Unidos, hasta los 12 años.

Danissa Magliona, enfermera del Servicio de Urgencia Escolar de Clínica Alemana, explica lo que hay que saber antes de comprar una silla, la forma de utilizarla y las fallas y lesiones más comunes producidas por un uso incorrecto.

– ¿Desde qué edad se debe usar la silla de auto?
Desde que nacen. Una vez que salen de la clínica tienen que usarla. Aproximadamente, a los diez años ya pueden ir sentados en el asiento, pero siempre usando el cinturón de seguridad y, preferentemente, en el asiento de atrás.

– ¿Qué particularidades tienen las sillas para guaguas?
En primer lugar, estas sillas tipo nido permiten llevar a los recién nacidos y lactantes en una posición especial de 45° y mirando en sentido contrario a la marcha del automóvil, hasta que pesen 10 kilos. Esto es fundamental, ya que su cabeza es más grande en proporción a su cuerpo y su cuello es incapaz de sujetarla, por lo que frente a una colisión existe un gran riesgo de daño cervical.

También incorporan acolchados en la zona del cuello y abdomen, para proteger sus órganos que en esta etapa están más expuestos y vulnerables al trauma.

Además, cuentan con fijación de cinco puntas y un arnés entre las piernas para evitar que se resbalen hacia abajo.

– ¿Cómo deben ir los niños más grandes?
Cuando el niño ya pesa alrededor de 10 kilos (nueve meses, aproximadamente) se puede pasar a una silla tipo butaca, en la que queda mirando hacia adelante y erguido, la que debe ser reemplazada a medida que va creciendo. Corresponde hacerlo cuando las orejas alcanzan el borde superior de la silla o por el ancho de sus hombros.
Después se usan los alzadores o booster, cuyo objetivo es darle la altura suficiente al niño para que el cinturón del auto lo proteja afirmándolo por las caderas, no por el abdomen, y sin pasarle por el cuello sino por el hombro, porque en caso de frenar bruscamente, el cinturón se puede convertir en un arma de doble filo y producir lesiones.

A nivel mundial, se ocupan estos alzadores hasta los diez años, pero en Chile sólo se regula el uso de sillas hasta los cuatro, y que vayan sentados atrás con cinturón, hasta los ocho.

– ¿En qué parte del auto tienen que ir puestas las sillas?
Atrás del asiento del copiloto o bien en la parte central si el vehículo cuenta con cinturón de tres puntas. Nunca en la parte delantera.

– ¿Hay zonas del auto que sean más peligrosas para viajar?
La parte delantera o del copiloto, porque si bien se puede ir mirando al niño, también es ese lado el que queda más expuesto en caso de accidente, porque el piloto tiende a correr el auto hacia su lado para protegerse, por lo que esa área sufre el impacto directo y el acompañante puede golpearse en el parabrisas y la consola del auto, entre otros. Además, ahí se encuentran ubicados los airbag, que pueden provocar asfixia, quemaduras por roce y contusiones a un niño, ya que son elementos diseñados para proteger a los adultos.

También es peligrosa la parte central del asiento trasero, si se va sin cinturón, porque una persona puede convertirse en un proyectil con el triple de fuerza al salir disparado hacia adelante.

Los autos que tienen una tercera fila o station wagon, son considerados de riesgo, ya que estas zonas están diseñadas para absorber energía en caso de un impacto posterior y pueden no estar acondicionados para instalar las sillas correctamente.

¿Qué cuidados hay que tener con las correas de las sillas?
Para los recién nacidos es importante que las correas que quedan cerca del cuello y tórax sean acolchadas, así como la zona que rodea la cabeza. Y nunca deben estar torcidas. Es indispensable también que tengan cinco puntas y el arnés de abajo para evitar su desplazamiento.

En los niños más grandes, las correas deben pasar por los hombros y quedar bien ajustadas a las caderas, porque si no va en la parte ósea, puede producir un aplastamiento de las vísceras, trauma abdominal y torácico, entre otras lesiones.
¿Cuáles son los errores más comunes en la utilización de las sillas de auto?
La mayoría de los errores radica en la instalación de la silla. Por ejemplo, la gente cree que sentando firme al niño basta, pero se olvidan de afirmar la silla al auto. Además, no corroboran su sujeción al vehículo desplazándola hacia delante y a los lados.

Otra omisión es no leer las instrucciones que ésta trae. Al obviarlas, los padres pueden no darse cuenta que la silla tiene que ir en una posición determinada y desconocer los elementos de seguridad que posee, como la posibilidad de soltarla rápidamente en caso de emergencia. Además, tampoco se fijan en que la mayoría viene con una hebilla de seguridad que se afirma al cinturón del auto para dejarla completamente inmóvil. Si no se instalan como deben, pierden parte de su efecto protector.

A veces se cree que el cinturón en el niño no debe estar tan firme para no apretarlo, pero lo ideal es que quede un espacio de no más de un dedo entre el menor y su cinturón.

¿Es un error instalarle cosas extra como cojines, frazadas, etc.?
Sí, porque pueden interferir con el ajuste correcto entre el niño y la silla. Lo más común son las almohadas, sabanillas o cojines del menor.

¿Hay sillas que no deban ser utilizadas?
No se debe usar una que tenga antecedentes de un accidente porque sus correas han perdido firmeza y ya recibió la energía de una colisión, cumpliendo su vida útil. Ya no es 100% segura para un segundo uso.

¿Cuáles son las lesiones más comunes por mal uso de la silla?
Hematomas y erosiones en la zona del cuello por colocar a los niños pequeños directamente con el cinturón del auto.

También puede haber heridas y quemaduras por roce con el airbag, porque sale con demasiada presión. Y en casos más graves, puede haber asfixia por sofocación.

Asimismo, se han dado casos de lactantes que llegan con múltiples contusiones, especialmente de cráneo, porque la silla estaba mal puesta o suelta al momento del accidente.

¿En cuánto se reduce la probabilidad de muerte y lesiones graves al usarlas?
El uso correcto de ellas, es decir, acorde al peso y edad del niño, y con una instalación adecuada, reduce un 70% las lesiones graves y muertes en caso de accidentes de tránsito.

La enfermera Danissa Magliona enfatiza que nunca se debe dejar al niño sin supervisión y que no sólo se deben tomar estas medidas en casos de distancias largas, porque aunque se use el auto para avanzar una cuadra, puede ocurrir algún accidente. “La responsabilidad en ese trayecto corto puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte”, concluye.

Con respecto al uso del cinturón de seguridad y de las sillas de autos, el Servicio de Urgencia Escolar de Clínica Alemana está realizando un estudio, entre los afiliados al sistema, que se publicará próximamente.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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