Síndrome de Down: La bienvenida a un hijo muy especial


El nacimiento de un niño es un evento muy esperado por la familia. En el nuevo integrante están puestas muchas esperanzas y expectativas. Pero, en ocasiones, las parejas se ven enfrentadas a una situación que no estaba dentro de sus planes: un hijo con Síndrome de Down.

El doctor Guillermo Gabler, psiquiatra de Clínica Alemana, advierte que “siempre hay fantasías en relación a lo que va a ser el niño que viene y todo el mundo quiere tener un hijo que no tenga dificultades”.

El especialista explica que cuando el recién nacido tiene Síndrome de Down, de alguna forma, los padres deben comenzar a valorar las nuevas proyecciones para el futuro de esta persona que llegó a la familia. Es decir, deben tener en claro que las metas y los logros del niño serán diferentes a los que en un principio se habían planteado. Saber que estas nuevas expectativas son válidas y que se requiere de trabajo y esfuerzo para lograrlas es de gran ayuda para comenzar a entender la situación que están viviendo.
Alteración cromosómica
El Síndrome de Down es una alteración genética a nivel del cromosoma 21 que se produce en el mismo momento de la concepción, al unirse el óvulo con el espermatozoide.
Dentro de las etapas que la pareja vive, el doctor Gabler explica que, en la generalidad de los casos, se producen dos grandes reacciones: “Lo primero que se siente es un gran dolor al ver que un ser querido, tan cercano como un hijo, puede sufrir o tener más dificultades que el resto para salir adelante”, señala.

En este sentido el psiquiatra explica que no hay que sentirse mal por tener pena frente a este hecho y que el validar el sentimiento de dolor es una forma de superarlo.

La segunda reacción es la que se relaciona con los cuestionamientos individuales que tienen que ver con cuál es la responsabilidad de cada uno de los padres en que haya sucedido esto.

El especialista explica que puede ser positivo consultar a un especialista que oriente a los padres a llevar de la mejor forma esta situación. La ayuda de un psicólogo o psiquiatra entrega herramientas para que la familia se adapte a la nueva vida y a los desafíos que implica tener un hijo con esta enfermedad.

Un nuevo camino
Al enfrentar un hecho desconocido, hay muchas interrogantes de lo que pasó, de lo que está ocurriendo y de cómo se van a dar las cosas en el futuro de los hijos. Es por esto que lo aconsejable es tener contacto con otras familias que hayan vivido esta realidad.
Esto ayuda a los padres a no sentirse solos frente al mundo y también a aprender de otras experiencias.

“El trabajo con agrupaciones de padres de hijos con Síndrome de Down es muy útil y satisfactorio, porque sirve para aclarar muchas fantasías que existen en relación a esta enfermedad”, señala el doctor Gabler.

Además de esto, los padres se informan de las proyecciones y de las capacidades que sus hijos pueden desarrollar. Una vez que esto sucede es más fácil comenzar a estimular al menor y darle todas las herramientas necesarias para que se desenvuelva.

El especialista destaca que una buena integración del niño dentro de la misma familia permite que se sienta acogido y seguro. De esta forma se logrará que potencie todas sus capacidades.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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