Síntomas de amigdalitis


La inflamación más común es por causas virales (adenovirus, influenza, síndrome respiratorio sincicial, etc.) y se manifiesta por un agudo dolor de garganta, fiebre ocasional y por la presencia de amígdalas enrojecidas y aumentadas de tamaño. Las amigdalitis virales suelen tener una evolución de pocos días y habitualmente remiten espontáneamente, sin tratamiento específico.

Por otro lado, las amigdalitis de causa bacteriana, se producen principalmente por estreptococo, aunque también puede deberse a otros gérmenes. En estos casos, las amígdalas se cubren de un material purulento muy característico, y su tratamiento es con antibióticos.

Síntomas

Los síntomas de la amigdalitis incluyen dolor de garganta (que puede ser experimentado como un dolor a los oídos), dolor / dificultad para tragar, tos, dolor de cabeza, mialgia (dolor muscular), fiebre y escalofríos. La amigdalitis se caracteriza por signos de amígdalas rojas, hinchadas, que pueden tener una capa purulenta exudativa de manchas blancas (es decir, pus). Hinchazón de los ojos, la cara y el cuello pueden ocurrir.

Síntomas de amigdalitis Preguntas y Respuestas

En algunos casos, los síntomas de la amigdalitis pueden confundirse con los síntomas de la mononucleosis infecciosa por VEB, conocido coloquialmente como el mono (EE.UU.) o fiebre glandular (otra parte). Los síntomas comunes de la mononucleosis incluyen fatiga, pérdida del apetito, agrandamiento del bazo, inflamación de los ganglios linfáticos, y un severo dolor de garganta, a veces acompañado de parches exudado de pus.

También es importante entender que los síntomas se experimentan de forma diferente para cada persona. Los casos que son causadas por bacterias son a menudo seguidas de erupciones en la piel y enrojecimiento de la cara. La amigdalitis es causada por un virus desarrollan síntomas que son similares a la gripe, tales como secreción nasal o dolores por todo el cuerpo. A pesar de que la infección no se cura inmediatamente, los síntomas de la amigdalitis tienden a mejorar 2 ó 3 días después de iniciado el tratamiento.

Amigdalitis aguda es causada por bacterias y virus, y se acompaña de síntomas de dolor de oído al tragar, mal aliento, salivación y, junto con dolor de garganta y fiebre. En este caso, la superficie de la amígdala puede ser de color rojo brillante o tener una capa de color blanco grisáceo, mientras que los ganglios linfáticos en el cuello pueden estar inflamados.

La forma más común de la amigdalitis aguda es la faringitis por estreptococo, que puede ser seguido por los síntomas de la erupción de la piel, neumonía y otitis. Esta rama particular de la amigdalitis puede causar daños en las válvulas del corazón y los riñones si no se tratan. Cansancio extremo y malestar general también tienen experiencia con esta condición con la ampliación de los ganglios linfáticos y las adenoides.

Amigdalitis crónica es una infección persistente en las amígdalas. Dado que esta infección es repetitivo, criptas o bolsas se pueden formar en las amígdalas, donde las bacterias pueden almacenar. Con frecuencia, las piedras pequeñas, con mal olor se encuentran dentro de estas criptas que se hacen de grandes cantidades de sulfa. Estas piedras causan un síntoma de una garganta llena o una garganta que tiene algo atrapado en la parte posterior. Un mal aliento que se caracteriza por el olor a huevos podridos (debido a la sulfa) es también un síntoma de esta afección.

Otros síntomas que pueden ser causados ??por la amigdalitis que normalmente no están asociados a ella son los ronquidos y trastornos del sueño. Estas condiciones se desarrollan como las amígdalas se agrandan y comienzan a obstruir otras áreas de la garganta. La voz de una persona es generalmente afectadas por este tipo de enfermedad y cambios en el tono de voz de una persona normalmente tiene. Mientras que una persona sólo puede llegar a ser ronca, es posible que la laringitis a desarrollar si la garganta se usa demasiado, mientras que las amígdalas se hinchan o inflaman. Otros síntomas comunes que se pueden experimentar con amigdalitis incluyen vómitos, estreñimiento, una lengua que se siente con pelo o borrosa, dificultad para abrir la boca, dolores de cabeza y una sensación de sequedad en la boca o el algodón.

 ¿Cómo se puede confirmar la presencia de amigdalitis?

El cuadro clínico anteriormente descrito junto con la inspección de la boca y garganta en la que se observarán unas amígdalas visibles, agrandadas, por lo general enrojecidas (con o sin manchas) y la posible presencia de ganglios linfáticos de la zona aumentados de tamaño permite establecer el diagnóstico de amigdalitis. Es más complicado averiguar el agente responsable.

Tradicionalmente se distinguen distintas formas clínicas: eritomatosas o catarrales (la amígdala de color rojo uniforme), lagunares, foliculares o pultaceas (las amígdalas rojas con manchas blancuzcas punteadas correspondientes al exudado inflamatorio), seudomembranosas (la amígdala recubierta por una película blancogrisacéa, como en la amigdalitis diftérica), herpética (con vesículas), ulcerosas, gangrenosas o flegmonosa (cuando ya se forma un absceso). De todas formas el valor de estas divisiones es meramente descriptivo y no permite conocer la etiología. Por hacer referencia a la forma más clásica una amigdalitis estreptocócica (tradicionalmente descrita como púltacea o con “placas” blancas sobre la amígdala) puede ser eritematosa, transformarse en pultacea o flemonosa; y lo mismo podría decirse de las demás.

Desde el punto de vista de su frecuencia, de la gravedad del cuadro y la posibilidad de evitar sus complicaciones y necesidad de tratamiento antibiótico lo más interesante es distinguir los cuadros catarrales producidos por virus, de las amigdalitis producidas por la bacteria Streptococcus pyogenes. El resto de los cuadros si bien pueden ser graves son más raros. Distinguir ambos cuadros sobre la base de las manifestaciones clínicas es muchas veces difícil o imposible. En general, la presencia de conjuntivitis, rinitis, tos, ronquera y diarrea orienta a una etiología vírica. Entre los signos con más valor que apuntan a la forma estreptocócica están la presencia de ganglios linfáticos dolorosos, el exudado faríngeo, el enantema en el paladar, el edema de la úvula (vulgarmente campanilla) y el exantema escarlatiniforme.

Para los países subdesarrollados con dificultad para realizar cultivos microbiológicos, la OMS ha propuesto la combinación de ganglios linfáticos del cuello aumentados de tamaño y dolorosos y exudado faríngeo para identificar a las personas que deben recibir tratamiento antimicrobiano. Esto dejaría sin tratamiento a muchos pacientes (88%) con faringoamigdalitis estreptocócica. En definitiva, las manifestaciones clínicas no predicen de manera fidedigna la etiología estreptocócica, por lo que se recomienda cuando sea posible realizar cultivos microbiológicos o tests de diagnóstico rápido.

El cultivo microbiológico de un frotis faríngeo constituye la prueba de más valor diagnóstico. Sin embargo, los resultados tardan de uno a dos días en estar disponibles y hay que recordar la abundante flora de la zona que dificulta la interpretación del cultivo. También es posible que haya individuos en los cuales Streptococcus pyogenes sea un colonizador y a pesar de estar presente no esté implicado en la infección. El cultivo microbiológico de un frotis faríngeo también permite descartar otras amigdalitis como la diftérica.

Actualmente se encuentran disponibles en el mercado los conocidos como tests rápidos de detección antigénica que permiten realizar el diagnóstico de faringoamigdalitis por Streptococcus pyogenes en una hora. Estos tests detectan la presencia de un componente de la bacteria. Cuando son positivos permiten establecer el diagnóstico sin embargo, cuando son negativos no se puede descartar la presencia de la enfermedad. Por otra parte no son útiles para detectar la presencia de otras bacterias que también pueden producir un cuadro similar (por ejemplo, estreptococos de los grupos C y G).

Otras pruebas que se pueden realizar en un caso de amigdalitis son

Tratamiento

Las medidas habituales son:

Consumo de líquidos, sobre todo tibios (no calientes), templados y muy fríos para aliviar el dolor de garganta.

Las gárgaras con agua tibia con sal o las pastillas para el dolor de garganta pueden reducir el dolor.

Si la causa de la amigdalitis es una bacteria, como el estreptococo, la infección se puede curar con antibióticos. En el caso de las producidas por Streptococcus pyogenes se pueden administrar como una inyección única intramuscular (penicilina) o con antibióticos administrados por vía oral (amoxicilina) tres veces al día durante 10 días. Es importante que la administración de los antibióticos siempre se realice por prescripción médica (con la sospecha de etiología bacteriana y descartando posibles alergias) y a pesar de que el cuadro mejore tras los dos o tres primeros días se cumpla el tratamiento hasta el final.

Pronóstico y complicaciones

Los síntomas de la amigdalitis tienden a mejorar a los dos o tres días de iniciado el tratamiento, curándose, por regla general, en una semana. Pueden aparecer enfermedades acompañantes y/o secundarias como son: dificultad para respirar por edema laríngeo, otitis media, rinosinusitis, etc.

Entre las complicaciones de una amigdalitis se pueden diferenciar:

Complicaciones postanginosas: Fiebre reumática aguda (poliartritis reumática aguda; a menudo con un intervalo asintomático de 4 a 6 semanas); pericarditis, endocarditis, miocarditis; glomerulonefritis aguda y nefritis focal (que pueden aconsejar realizar controles de orina tras la curación de la angina). Todas estas pueden ser enfermedades secundarias a una infección por Streptococcus pyogenes.

Complicaciones locales: Absceso periamigdalino. Tras un intervalo de varios días sin síntomas, aparecen dificultad para tragar y dolor de garganta crecientes con dolor de oídos reflejo y dificultad para abrir la boca. Se desarrrolla fiebre elevada (39- 40ºC) y de forma rápida un cuadro de enfermedad grave. El tratamiento en la mayoría de las ocasiones es quirúrgico.

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One Response to “Síntomas de amigdalitis”

  1. mar Dice:

    buenas tardes tengo 25 años de pequeña pádeci alergias las cuales fueron tratadas y me dieron de alta, me operaron de las anginas y ahorita me aparecio una inflamacion sin nungun sintoma solo la inflamacion el primer doctor me dijo que era amigdalitis me dieron desinflamatorios y antivioticos y no se me quito despues el segundo doctor me dijo que era un ganglio inflamado y me dio mas antiviotico inyectado y desinflamatorios y el tercero me dijo q era estreptococo y me mando mas antiviotico y desinflamatorios me dejo q reposara en casa 10 dias y q me cuidara etc y aun sigue la inflamacion ahora fui con un otorrino especialista en cabeza y cuello y me dijo q el no veia nada q todo estaba bien y q solo era una rinofaringitis lo malo es q el dia que fui a consulta comense a presentar sintomas de tos y congestion nasal que al dia siguiente fue gripa me mando medicamento para alergias, hongos, y lubricar la nariz y la verdad solo me dijo q me ocupe en cosas que no me hagan pesar no me mando hacer ningun estudio y yo no se si si esta bien o no ya que e leido que en ocasiones salen x algun cancer que haya en elcuerpo y no sepamos o x alerias pero presentando el cuadro clinico desde el principio espero me respondan y me aclaren la duda o si es necesario un estudio aparte la inflamacion era terminando la lengua cosa q se fue para mas abajo gracias


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