Sobrepeso y pies infantiles: Un peso muy grande


Un reciente estudio llevado a cabo por expertos de la Universidad del Este de Londres, ha confirmado las sospechas que se presentaban en las consultas de los traumatólogos infantiles: el sobrepeso en los niños deforma de manera irreversible sus pies, alargando y ensanchando la extremidad y produciendo, al mismo tiempo, problemas en la marcha y el equilibrio.

Los menores con sobrepeso hacen menos actividad física, tienen menor fortalecimiento muscular, sufren alteraciones en el equilibrio y ven afectadas las zonas de sobrecarga del pie, lo que finalmente desemboca en que presenten más lesiones y patologías en las extremidades, así como también, en caderas, rodillas, columna y pelvis.

El pie es una extremidad muy compleja compuesta por 26 huesos, 19 músculos y un gran número de ligamentos, tendones, vasos sanguíneos y nervios que le permiten realizar los más amplios y complicados movimientos, adaptarse a toda clase de superficies y soportar la carga del peso propio del cuerpo.

Durante la marcha normal, el talón y la parte delantera del pie deben soportar independientemente hasta dos tercios del peso corporal, por lo que la cantidad de presión que tiene que absorber el pie de un obeso es muy grande, lo que desemboca en malformaciones y lesiones de importancia.

Los niños, habitualmente, no manifiestan dolor hasta que las lesiones están muy avanzadas, por tal motivo los padres deben estar muy pendientes de revisar y tratar precozmente patologías tales como hallux valgus (juanetes), ortejos en garra, tendinitis, lesiones por estrés y pie plano. Esta última patología es diagnosticada con frecuencia en menores con problemas de peso, ya que mecánicamente se altera el arco plantar, además presentan menor desarrollo de la musculatura de esta zona.
Otro aspecto muy relevante a considerar es el calzado. Los niños con sobrepeso necesitan hacer deporte y, por lo mismo, requieren de una zapatilla adecuada que contenga su pie, es decir, que sea ancha y flexible adelante, pero firme y resistente atrás. Un zapato incorrecto acentúa los problemas de equilibrio y de marcha más lenta que tienen estos menores.

“El pie de los pacientes obesos tiene una diferencia de hasta 17 mm. de ancho con respecto al de un menor con peso normal, por eso que el calzado debe contribuir a evitar lesiones en forma primaria”, aclara el traumatólogo infantil de Clínica Alemana, doctor Carlos Gutiérrez Acevedo.

El manejo de un paciente con sobrepeso debe ser integral e incorporar la actividad física. “Esta última, hay que planificarla de acuerdo a cada niño, porque los menores obesos tienen siempre patologías asociadas como lumbago, problemas de equilibrio, de rodillas, entonces los ejercicios deben ser actividades aeróbicas que favorezcan el gasto energético, idealmente la natación, porque hace que su peso corporal sea más liviano y no afecte sus pies”, explica el especialista.

Cuando termina el crecimiento de un menor obeso, se establecen las características definitivas de su pie, aunque más adelante baje de peso. Es por eso que resulta fundamental que los padres se preocupen de tres aspectos: solucionar el problema de sobrepeso y obesidad en sus hijos, consultar precozmente ante cualquier patología que se presente en la extremidad inferior, ya sea pies y/o tobillos y, por último, usar un calzado correcto y no dejar que el niño decida guiado por la moda.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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