Traumatismo cardiaco


Son, con mayor frecuencia, originados por heridas por arma blanca que generalmente se hallan a nivel precordial o torácico anterior. Pueden ocasionar, al igual que en las lesiones de grandes vasos, un cuadro de shock hemorrágico por paso masivo de la sangre a la cavidad pleural. Pueden producir también un taponamiento cardiaco que salva momentáneamente la vida del enfermo pero que conduce a un cuadro de bajo gasto cardiaco y parada cardiocirculatoria. En estos casos es muy importante atender a las manifestaciones clínicas del enfermo que pueden dar lugar al diagnóstico: hipotensión, ingurgitación yugular, tonos cardiacos apagados y confirmar la lesión traumática, generalmente precordial torácica. El tratamiento debe ser urgente y mediante una toracotomía anterior sobre quinto espacio intercostal o esternotomía media. Se debe abrir el pericardio y suturar la lesión existente. Si hubiera lesiones más complejas (válvulas, vasos coronarios, tabiques interauriculares o interventriculares, etc.), deberá intentar estabilizarse la situación en un primer momento e intervenir al enfermo con circulación extracorpórea. Los traumatismos cardiacos cerrados son mucho menos frecuentes y suelen ser contusiones miocárdicas en accidentes de tráfico. Una rotura cardiaca por este tipo de lesiones es de extrema gravedad y el enfermo suele fallecer en el lugar del accidente o durante el traslado al hospital.

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Categoría: Glosario Médico.




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