Vacaciones en familia


Ahora que empiezan los meses de calor y los niños y jóvenes están terminando los últimos exámenes del colegio, es un buen momento para empezar a planificar las vacaciones familiares, sobre todo porque la mente de la mayoría está esperándolas con ansias.

La psicóloga de la Unidad de Atención Integral del Adolescente de Clínica Alemana, Paola Dünner, explica que “la familia es una instancia protectora para el desarrollo de los menores, entonces es importante que esté unida, que sus miembros hagan cosas en conjunto, se conozcan y exista comunicación; y justamente las vacaciones son un momento entretenido para que se dé esta instancia”.

Esta actividad es recomendable siempre y cuando todo el grupo familiar tenga la posibilidad de proponer lo que quiere hacer, y que a la hora de escoger adónde ir, la decisión se tome a través de un acuerdo en conjunto que satisfaga a todos. Esto, ya que por lo general los adolescentes se pueden revelar cuando los padres ya tienen planificado de antemano todo.

“Este es un momento donde la familia se puede relajar, y a veces suavizar un poco el orden y los horarios de levantarse o almorzar, entre otros. Sin embargo, se debe mantener el cuidado con las salidas nocturnas, ya que puede haber riesgos, por ello este no es el momento para aflojar mucho los límites de los horarios de llegada y, es recomendable, que los padres sepan con quién y dónde está su hijo”, destaca la especialista.

¿Cómo hacer que el joven participe?
La psicóloga señala que si los padres de alguna manera se flexibilizan, los hijos van a querer participar. “A no ser que la situación dentro de la familia sea muy compleja o conflictiva. En esos casos, los papás tienen que trabajar la relación antes de las vacaciones, para acercarse, y así mejorarla”.
También se da el caso contrario, hay adolescentes que se sienten sumamente solos cuando ven que sus padres no se toman vacaciones con ellos o salen ellos dos sin preocuparse de la familia.

Veraneo con amigos
Cuando los niños van creciendo ya pueden ir de vacaciones con sus amigos. “Por ejemplo, cuando son más chicos los padres pueden dejar que vayan junto a la familia de su amigo por dos semanas a la playa o el campo”, dice la psicóloga.

Ya cerca de los 18 años, los adolescentes piden permiso para salir sin ningún familiar. La especialista destaca que dependerá de qué tan responsable sea el joven, con quién va, dónde, por cuánto tiempo o si hay algún adulto cerca, para que los papás tomen una decisión dentro de su marco valórico. Cuando aún están en el colegio, es recomendable que salgan solos por un tiempo corto, por ejemplo un fin de semana.

“Si son universitarios pueden ir solos por un tiempo más prolongado, ya que tienen una mayor autonomía e independencia. Pero igual es bueno que los papás estén pendientes de dónde están sus hijos y con qué personas”, concluye Paola Dünner.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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