Vacaciones escolares: Una buena oportunidad para alimentarse bien


Llegaron las ansiadas vacaciones escolares, un periodo en el que los niños se olvidan del colegio y sólo quieren pasarlo bien. Aunque en los meses de verano los horarios de las comidas se hacen más flexibles y hay más posibilidades de comer alimentos con altos índices de grasa, con simples recomendaciones este puede ser un buen momento para que los menores tengan una dieta equilibrada.

Para la doctora Sylvia Guardia, pediatra y especialista en nutrición de Clínica Alemana, en esta época están dadas todas las condiciones para que los padres puedan tener una mayor participación en la dieta de sus hijos.

“En el periodo de vacaciones es tal vez un poco más fácil llevar una buena alimentación, ya que los niños están en la casa y se puede tener un mejor control de lo que comen”, señala la doctora.

Otro factor que juega a favor es que con el verano desaparecen las colaciones, que muchas veces son compradas por los mismos niños en el colegio, y que, generalmente, son ricas en azúcares, sal y grasas.
Datos útiles

– Reemplazar las bebidas gaseosas por jugos de fruta natural
– Dejar que los niños participen en la elaboración de algunos alimentos
– Hacer ver a los niños que no sólo se pasa bien comiendo, sino que también haciendo ejercicios.

Lo que también se tiene que aprovechar es que la época de vacaciones es una estación muy rica en frutas y verduras. El calor hace que sea más atractivo comer este tipo de alimentos frescos.

Pero las altas temperaturas también llaman a los niños a querer tomar helados. La pediatra advierte que hay que tener cuidado con este tema. “No se trata de suspenderlos, pero tampoco ser tan permisivos en este sentido. Por ejemplo, los niños pueden tomar helado una vez a la semana”, explica
Si las familias aún no salen de veraneo y los niños pasan mucho tiempo viendo televisión o frente al computador es recomendable que los padres planeen actividades para evitar el sedentarismo, como salir a andar en bicicleta, bañarse en la piscina o realizar juegos al aire libre.

Horarios y deportes
Durante las vacaciones los horarios de alimentación varían. Muchas veces el desayuno, que en época escolar es antes de las ocho de la mañana, se traslada para más tarde, ya que los niños tienen más tiempo para dormir. Esto hace que entre la primera comida del día y el almuerzo, exista muy poco tiempo. En estos casos la especialista recomienda que a veces los niños tomen sólo leche en las mañanas, para privilegiar la hora de almuerzo.

Al atrasarse todos los horarios, lo que también se puede hacer es eliminar una de las cuatro comidas, para que éstas no sean tan seguidas. La doctora Guardia señala que es factible dejar que los niños ingieran tres comidas al día. “Lo más fácil de eliminar es la once o la comida. Es decir, que la alimentación después del almuerzo, que es más tarde, puede ser una sola, lo que se llama la once-comida”, explica la pediatra.

Esta diferencia en los horarios se produce con mucha más frecuencia cuando se sale de vacaciones a algún lugar, ya que son todos los integrantes de la familia los que cambian sus horas de comida.

“Los horarios se atrasan un poco, pero eso se puede compensar con actividad física. La idea es, por ejemplo, si se va a la playa, jugar a las paletas, nadar o hacer algún tipo de deporte”, señala la doctora Guardia.

Al ser las vacaciones un periodo en que se comparte más en familia, no se recomienda que, por ejemplo, los niños coman a otras horas que los padres. La idea es que lo hagan juntos y que el momento de las comidas sea agradable para ellos.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Nutrición y Dietética.




Deja un comentario