Vacunación de niños contra rotavirus


Clínica Alemana tiene a disposición de la comunidad la vacuna para menores de seis meses- contra el rotavirus, denominación de un género de virus causantes de frecuentes cuadros diarreicos infantiles que suelen ir acompañados de gran decaimiento, y que pueden llegar a ser severos si no se controla uno de sus principales efectos: la deshidratación.

Esta opción para desarrollar inmunidad contra la patología viene precedida de una serie de estudios internacionales “que respaldan su seguridad y su eficacia en reducir las gastroenteritis graves por rotavirus”, confirma el doctor Jaime Rodríguez, infectólogo de Clínica Alemana.

El producto, de acuerdo a los requisitos aprobados por el Instituto de Salud Pública (ISP), debe ser administrado por vía oral en dos dosis, separadas por al menos un mes entre una y otra, sólo a aquellos lactantes que no superen los seis meses de vida. En este caso está garantizado el desarrollo de inmunidad contra el virus y los estudios clínicos de campo han demostrado que no produce aumento de invaginación intestinal, una alteración que suele aumentar en los niños mayores de seis meses.

La enfermera Patricia Medel, coordinadora del Vacunatorio de Clínica Alemana, precisa que ha observado interés de la gente en esta opción preventiva, lo que se ha traducido en múltiples llamados telefónicos de padres de niños mayores de un año, interesados en inmunizarlos, pero a todos se les aclara que existen disposiciones de las autoridades sobre este procedimiento y que, por lo tanto, no correspondería.

“La primera dosis se debe administrar a una edad entre 6 y 14 semanas de vida, y la segunda dosis entre las 14 y 24 semanas. El intervalo de las dosis no debe ser menor de cuatro semanas”, indica la profesional.

La enfermera puntualiza que, en esa misma línea, “la clínica no va a vacunar a ningún niño si no trae una orden médica. Ese es el requisito para la vacunación. La idea es que los padres consulten al pediatra de su hijo y no que intenten vacunarlo simplemente porque a ellos se les ocurrió”.
Explica que el objetivo de este consulta es chequear que, además de cumplir los requisitos de edad, los niños que sean vacunados no presenten incompatibilidades con la vacuna. Por ejemplo, no pueden estar cursando cuadros agudos como estados febriles, vómitos y/o diarreas.

Tampoco los menores pueden presentar ciertas enfermedades crónicas. Al respecto, se debe saber que la vacuna, al contener rotavirus atenuado, se replica en el tracto gastrointestinal y se excreta en las deposiciones. Por esta razón el fabricante no recomienda su uso en pacientes con patología intestinal crónica. Debe tenerse presente también que esta vacuna no ha sido evaluada en niños con inmunodeficiencias (primarias ni secundarias), ni en prematuros, ni en niños con Síndrome de Down.

No existen estudios respecto a la transmisión del virus vacuna desde un lactante sano a contactos con inmunodefiencias, ni tampoco la eventual transmisión a mujeres embarazadas.

Los riegos de la enfermedad
Sobre la enfermedad misma, el doctor Rodríguez describe que la infección por rotavirus es de distribución universal afectando a niños menores de todos los estratos socioeconómicos y provocando una gran carga de enfermedad con morbilidad y mortalidad asociada.

El infectólogo advierte que “el principal riesgo es la deshidratación producida por las pérdidas de líquidos gastrointestinales y la posibilidad de shock secundario y trastornos hidroelectrolíticos”.
Por este motivo el tratamiento suele estar basado, principalmente, en la abundante ingesta de líquidos por parte del enfermo, lo cual es reforzado con la incorporación de sales en su dieta para compensar la pérdida de minerales básicos para el equilibrio fisiológico.

En este contexto, el especialista dice que en la actualidad la vacuna contra el rotavirus es una de las prioridades de los organismos internacionales de salud.

Considera que el producto llegado a Chile “cumple con algunos de los requisitos para ser incorporada al PAI (Programa Ampliado de Inmunización que opera a nivel nacional), pero la decisión final la deben tomar las autoridades de salud”.

En general, la recomendación formulada a los médicos, particularmente a los pediatras, es que de todas maneras hagan una vigilancia activa de los efectos adversos que eventualmente pudiera provocar la vacuna.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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