Vacunas en el adulto


Las vacunas son herramientas que pueden y debieran utilizarse toda la vida, inclusive cuando se es adulto.

Esta fue la postura que difundió el médico infectólogo y presidente de Relaciones Internacionales de Clínica Mayo, Salvador Álvarez, en el marco de su exposición sobre “Vacunas en el adulto”, dictada recientemente en el Board de Medicina Interna que organizó este destacado centro norteamericano y Clínica Alemana en el Hotel Sheraton de Santiago.

El doctor Álvarez destacó el múltiple uso de las vacunas en el tratamiento de enfermedades virales que suelen provocar alta morbilidad, como la hepatitis A y B, la varicela o peste cristal y la influenza. Caso aparte fue su análisis de la aplicación de vacunas para enfermos de VIH.

También expuso sobre la aplicación para prevenir enfermedades como el sarampión, la parotiditis (paperas), la rubéola, la poliomelitis y el tétanos. Y hasta se dio el tiempo de mencionar su uso en los programas preventivos para el viajero, que contemplan patologías como cólera, fiebre amarilla o encefalitis japonesa.

En todos estos casos se utilizan agentes patógenos vivos, pero atenuados o muertos, los que ayudan a que el sistema inmune genere una respuesta de defensa leve, pero guarde en sus células memoria la identificación y la forma de destruir a futuro al invasor ya reconocido.

En el caso de la influenza, recordó que desde 1510 a la fecha ha habido cuatro grandes pandemias de la enfermedad, particularmente por acción del virus tipo A, que es el que más muta genéticamente y por ello suele sorprender a la ciencia cada cierto tiempo causando masivos contagios. También está el virus tipo B, que ataca más a niños, y el C, que rara vez afecta a humanos.
El doctor Álvarez explicó que las vacunas para la influenza pueden ser aplicadas en forma intramuscular, con parte del virus o inactivado, y por vía intranasal. “En adultos alcanza entre el 70 a 90% de efectividad en menos de 65 años, previene hospitalizaciones en el 50 a 60 % de los casos y muertes en el 80%”, comenta.

Por este motivo es partidario de masificar estas vacunas en grupos de riesgo como ancianos, mujeres embarazadas, personas que se encuentren en tratamiento con aspirina y que pueden desarrollar el Síndrome de Reye, e inmunodeprimidos, incluidos enfermos con VIH y con patologías crónicas.

No obstante, explicó que apenas un tercio de los adultos mayores de 65 años se vacuna. También considera importante vacunar a los enfermos de VIH con índices de linfocitos CD4 (células vigilantes de defensa) sobre 200 porque pueden desarrollar anticuerpos protectores contra la patología. Lo mismo, las embarazadas en riesgo de hospitalización, particularmente si tienen patologías de base; y el personal que trabaja en salud y cuidado de enfermos.

Cuadros infecciosos invasivos
Complementando a la vacuna de la influenza, el doctor Álvarez enfatizó en el uso de la vacuna contra el neumococo, un tipo de bacteria que puede causar cuadros infecciosos altamente invasivos, como neumonías, meningitis y bacteremias.

En el caso de las hepatitis le dio particular importancia a su utilización en prevenir la tipo B, que al igual que el Sida es una enfermedad de transmisión sexual en que el virus acompaña al paciente toda su vida.
“Tiene una alta eficacia inmunitaria en mayores de 15 años y se aplica en tres dosis. La primera cubre al paciente en el 20 a 30% de los casos, la segunda en un 75 a 80% y con la tercera queda protegido en cifras del orden del 90 a 95%”, declaró.

Por este motivo abogó por la vacunación tanto de heterosexuales como homosexuales, prostitutas, población penal, drogadictos que se inyectan por vía intravenosa, personas con retraso mental o gente que está en contacto con personas o situaciones de alto riesgo de contagio, incluyendo laboratoristas o cirujanos.

Lo que ocurre en Chile
Sobre este mismo tema, el infectólogo de Clínica Alemana, Luis Miguel Noriega, confirmó que en Chile recién está apareciendo una cultura de vacunación en el adulto.

“Hasta hace pocos años, salvo la influenza, las vacunas de los adultos fueron dejadas siempre de lado. Probablemente, la integración al mundo globalizado, con posibilidades y necesidades de viajes frecuentes, asociado al desarrollo de clínicas del viajero, han puesto las vacunas de los adultos en el tapete. Aún falta crear mucha conciencia, pero caminamos en el sentido correcto”, opinó.

En esta línea, el doctor Noriega llamó a la población a no caer en temores con respecto a las vacunas porque “es un error general” decir que enferman.

“Pueden aparecer algunas molestias similares a una pequeña enfermedad, pero esto es de baja frecuencia e importancia. El mejor ejemplo es una persona que se vacuna para la influenza y se resfría. Pero resulta que la vacuna es para la influenza y no para cualquier infección respiratoria”, concluyó.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




One Response to “Vacunas en el adulto”

  1. Bombero Dice:

    Hola, muy buena noches, mi pregunta es la siguiente:
    En un adolescente de 14 años, una vez que le dio varicela o peste cristal, ¿Le puede volver a dar el mismo año en que ya lo tuvo? ¿Pueder darle 2 veces la Varicela?
    Mi hijo en Junio le dio tan fuerte que tuvieron que hospitalizarlo y ahora nuevamente esta con erupciones ¿Puede ser esto asi?
    Hoy en dia lucho cotra las marcas que le dejo en su cara especialmente con tratamientos con Dermatologo en la cual espero resultados.
    agradecido se despide:
    Gustavo Abelli C.


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