¿Cómo elegir anteojos de sol?


Lo importante, advierte el doctor Ricardo Stevenson, oftalmólogo de Clínica Alemana, es que deben filtrar los nocivos rayos UV y para asegurar esto son necesarias las certificaciones del fabricante.

Hay de todos los materiales, colores, formas y tamaños, son accesorio codiciado por hombres y mujeres, pero más que un objeto de moda y estilo, los anteojos de sol son un elemento indispensable para el cuidado de los ojos.

Hay de todos los materiales, colores, formas y tamaños, son accesorio codiciado por hombres y mujeres, pero más que un objeto de moda y estilo, los anteojos de sol son un elemento indispensable para el cuidado de los ojos.

Año a año, la mayoría de las personas está tomando conciencia de los daños del sol sobre la piel, pero olvidan los efectos de éste sobre los ojos. Los rayos ultravioletas (RUV) que irradia el sol están divididos en tres tipos: los UV-C que, aunque son los más perjudiciales, son bloqueados por la atmósfera de la Tierra; los UV-B, que pueden causar serias quemaduras oculares, y los UV-A, que se absorben mayormente por el cristalino del ojo.

Estas clases de radiación pueden actuar incluso en días con poco sol y hasta nublados, provocando enfermedades como cataratas y daños a la retina, además de provocar otras lesiones como queratitis, una dolorosa quemadura de la superficie corneal; pterigión, crecimiento de tejido que en ocasiones puede producir alteraciones de la visión e inflamación, y cáncer de piel alrededor de los ojos. También puede ser un factor que ayude a la degeneración de la mácula, parte de la retina donde se alcanza la mayor agudeza visual. Ante esto, los anteojos de sol son la única manera de defender la vista y, por esta razón, es importante escoger los adecuados al uso y las necesidades.

El doctor Ricardo Stevenson, jefe del Servicio de Oftalmología de Clínica Alemana, explica que lo más relevante es que los anteojos de sol tengan filtro UV adecuado y que los filtros de luz visible sean compatibles con las actividades a realizar. Agrega que lo ideal es que no sean muy oscuros ni muy claros.

Lo importante, advierte el especialista, es proteger el área sensible, como el párpado y el ojo, de los rayos nocivos UV y eso se logra con lentes de mayor tamaño que puedan cubrir toda esa superficie.

Es importante tener en cuenta en qué lugar se usarán, ya sea playa, montaña, deporte o conducción, porque de ello depende el grado de luz que dejen pasar, por lo tanto, hay que elegirlos dependiendo de la luminosidad del ambiente. Por ejemplo, “para la nieve, lo mejor es que sean amarillos anaranjados porque hay una mejor definición en fondos blancos”, precisa el especialista.

Los anteojos de sol que venden en la calle, en la medida que filtren los rallos UV de forma adecuada, son útiles, el problema radica en saber si realmente lo hacen, porque no tienen documentación que los respalde. Es importante, ante toda compra, exigir las especificaciones y certificaciones del fabricante.
Las personas que sufren de miopía, astigmatismo u otro problema oftalmológico, deben usar sus anteojos ópticos o lentes de contacto bajo los anteojos de sol, o pueden optar por unos de sol con aumento recetados por su oftalmólogo.

Para los más pequeños no hay edad para comenzar a utilizar anteojos, pero el doctor advierte que esto depende de la tolerancia del niño a usarlos.

El color para cada ocasión

Café: Este color sirve para filtrar las radiaciones azules. Aumenta el contraste y la profundidad de campo y es ideal para los deportes al aire libre, ya que produce un efecto relajante. Indicados en caso de miopía.

Verde: Permite una percepción de los colores con muy pocas alteraciones. Reduce la luz visible sin interferir con la claridad de visión. Especial para deportes náuticos e hipermetropía.

Amarillo: Mejora el contraste en días nublados, brumosos y con niebla. No se recomienda para conducir en días soleados, ya que pueden provocar errores en la percepción de las luces rojas y verdes de los semáforos.

Gris: Permite su uso continuado en el tiempo, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales. Recomendado para conducir.

Naranjo: No es apto para uso solar. Aumenta el contraste más aún que el color amarillo y es el más adecuado para situaciones en que el cielo está nublado. Proporciona el mayor contraste cuando se dan situaciones de baja luminosidad y es un filtro eficiente para la luz azul. Es el color idóneo en condiciones de baja luminosidad, como la conducción nocturna o con niebla, ya que aumenta los niveles de contraste.

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Categoría: Oftalmología.




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