Accidentes Disfrutar la nieve sin caerse


Con el comienzo de las vacaciones de invierno, muchas familias aprovechan de ir a los centros invernales a practicar ski y snowboard. Debido a las condiciones climáticas, que permiten extensas temporadas, y las facilidades para acceder a ellos, ha aumentado la cantidad de gente que realiza estos deportes.

Lamentablemente, algunos desafortunados ven interrumpido abruptamente su día y tienen que bajar urgentemente de la cordillera para recibir atención médica, debido a lesiones sufridas por tropiezos y malas maniobras. “En cada periodo invernal llegan a la Urgencia General de Clínica Alemana más de 200 pacientes accidentados con una edad promedio de 22 años, de los cuales el 60% corresponde a hombres y la mayoría esquiadores”, explica el doctor David Figueroa, jefe del Equipo de Rodilla y Cirugía Artroscópica de Clínica Alemana y jefe del Servicio de Urgencia de Traumatología.

La Urgencia General de Clínica Alemana cuenta con la infraestructura necesaria y el personal humano y profesional altamente especializado, entre los que se encuentran un traumatólogo de turno las 24 horas del día y uno de llamada si la demanda aumenta. Asimismo, existe una mayor disponibilidad por equipos de subespecialidades en caso de ser necesario.

El tratamiento que reciben consiste, en su mayoría, en inmovilizaciones, colocación de férulas y collares cervicales, reposo y prescripción de medicamentos, y en algunos casos, cirugía diferida, especialmente en pacientes con lesiones ligamentosas y meniscales de rodilla. Sólo el 6,5% de los accidentados requiere de hospitalización por fractura expuesta, de huesos largos y luxación, entre otras. En estos casos, deben quedarse hasta tres días en la Clínica.

Lesiones más comunes
De los que llegan a consultar, aproximadamente, el 60% ha sufrido accidentes esquiando y el 30% practicando snowboard, el resto fue por otras causas. De estas lesiones, las más graves son las fracturas, lesiones ligamentosas graves y roturas meniscales (36%); entre las leves están las esguinces, contusiones, desgarros y tendinitis (64%). Por último, el 84% fue por caídas, el 9% por choques, y el 7% restante debido a accidentes múltiples.
Esta cantidad ha ido aumentando gradualmente durante los años, sobre todo en jóvenes que practican estos deportes y aquellos que se han incorporado al snowboard, que en etapas de aprendizaje tiene muchas lesiones y diferentes a las del esquiador porque al utilizar una posición corporal diferente, las caídas son otras. Algunas de las más comunes en estos casos son las de extremidades superiores, hombro, muñeca, mano, codo y columna.

En cambio, los esquiadores se lesionan más las extremidades inferiores y, dentro de éstas, las más frecuentes son las rodillas, ya que a veces cuando las personas van bajando, por alguna razón, una de sus extremidades queda fija, mientras el cuerpo sigue avanzando con un mecanismo rotacional, lo que daña principalmente los ligamentos medial y cruzados. La segunda lesión más habitual en el ski es la fractura de pierna, y luego la de las extremidades superiores, principalmente del pulgar, ya que la persona suele caer con este dedo abierto y se rompe los ligamentos.

El especialista afirma que “analizados los niveles de experticia en relación a las lesiones, pudimos constatar que se lesionan en porcentajes similares las personas en niveles básicos, intermedios y avanzados (más o menos 30% en cada grupo). El grupo de menos lesiones es el grupo de nivel experto”.
Medidas de prevención
– Uso de ski o snowboard a la medida de la persona, por lo que hay que evitar utilizar indumentaria prestada. Quienes están recién aprendiendo, deben ocupar ski básicos, que tienen las fijaciones flexibles.

– Fijaciones de acuerdo al nivel de experticia.

– Uso de las canchas adecuadas, en relación a la experticia del deportista.

– No esquiar fuera de las canchas autorizadas.

– Uso de casco, el cual hoy se promueve como el elemento de mayor ayuda en la prevención del Traumatismo Encéfalo Craneano (TEC).

– Uso adecuado de indumentaria para la nieve (ropa, lentes protectores y bloqueadores solares) para proteger de quemaduras, insolación, lesiones corneales o de retina, hipotermia y congelación.

– Advertir las condiciones climáticas previo a la actividad deportiva, porque cuando la nieve está muy blanda o, por el contrario, congelada, las probabilidades de sufrir algún tipo de lesión aumentan

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Categoría: Medicina Deportiva.




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