Adultos mayores: Ojo con los medicamentos


Entre 65 y 90% de los adultos mayores consume algún medicamento, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Teniendo en cuenta que muchos de ellos toman más de uno diariamente, algunos tratamientos en la tercera edad pueden resultar realmente complejos, por lo que es importante tener presente ciertos aspectos para resguardar la seguridad y evitar efectos adversos.

Quizás uno de los problemas más frecuentes es el consumo simultáneo de diversos fármacos, situación conocida como polifarmacia. La doctora Pamela Chávez, geriatra de Clínica Alemana, comenta que las principales consecuencias que puede provocar esta práctica son episodios de confusión mental o delirium, trastorno que muchas veces puede atribuirse a otros motivos y desencadenar hospitalizaciones con costosos exámenes, hasta que se descubre que la causa está en los medicamentos.

La combinación de múltiples fármacos sin un adecuado control o la ingesta excesiva de algunas drogas, también pueden generar caídas por hipotensión, debilidad muscular o por sobredosis de medicamentos, con todas las consecuencias que un accidente de este tipo puede tener, como fractura de cadera y traumatismo encéfalo craneano. Otros efectos de la polifarmacia son la sensación de fatiga y deshidratación, generalmente por el uso excesivo de diuréticos.

Por eso es tan importante que la persona sea evaluada de manera integral, en todos sus aspectos, de manera de que el médico logre tener una visión global desde el punto de vista físico, mental, funcional y social.

“Además de considerar las enfermedades del paciente y los respectivos tratamientos, hay que evaluar su condición mental, tanto en lo afectivo como en lo cognitivo, ya que así podemos saber si es capaz de entender y hacerse cargo de su tratamiento. De lo contrario, otra persona debe asumir esa responsabilidad”, explica la doctora Chávez.
También se evalúa el ámbito social, para conocer la red de apoyo con la que cuenta el adulto mayor, dado que existen muchos medicamentos -por ejemplo, algunos antidepresivos e hipotensores- que pueden originar algunos efectos colaterales, como mareos, por lo que es necesario que quien los consuma esté acompañado día y noche.

Hay que considerar que muchas personas mayores pueden confundirse con la complejidad de sus tratamientos. En estos casos, es necesario que un miembro de la familia o quien los cuida participe de este proceso, de manera de evitar efectos adversos y mejorar el pronóstico.

¿Cómo tomar los medicamentos?
La organización en la toma de medicamentos es fundamental. Siempre es recomendable contar con un orden que permita a la persona lograr los efectos deseados alterando lo mínimo posible su calidad de vida.

“En general, se recomienda usar el esquema más simple. Los medicamentos de menor dosificación -que son tratamientos de mantención- hay que tratar de darlos en una o dos dosis al día. También hay que privilegiar aquellos fármacos que logran más de un efecto, por ejemplo, en caso de depresión e inapetencia, se pueden dar antidepresivos que además son estimulantes del apetito. Se ha visto que los adultos mayores andan mucho mejor con lo justo y necesario en lo que a fármacos respecta”, asegura la geriatra.

El uso de cajas para las dosis diarias individuales y calendarios pueden ser de gran ayuda para reducir los riesgos. Las nuevas tecnologías, como las alarmas telefónicas y agendas electrónicas, también pueden colaborar a evitar olvidos y confusiones a aquellas personas que viven solas.
Ana María Rehbein, jefe técnico de Farmacia de Clínica Alemana, explica que a la hora de tomar los medicamentos, hay muchas personas que recurren a ciertas prácticas que no son recomendables. Por ejemplo, en ocasiones, los adultos mayores tienen dificultades para tragarlos, por lo que optan por molerlos o por disolver el contenido de una cápsula para tomarlos con más facilidad. Este hábito muchas veces puede generar una interacción con otro medicamento o impedir su efecto terapéutico. Asimismo, es posible que esto provoque una absorción aumentada o disminuida o, incluso, dañe la mucosa intestinal.

“Es importante informarse bien antes de moler un medicamento, o abrir una cápsula. Cuando existen problemas para tragar, una buena opción es buscar la formulación que sea líquida y de buena tolerancia”, explica la químico farmacéutica.

Tabla de Autoayuda
Ana María Rehbein sugiere elaborar una “tabla de autoayuda” para evitar errores, interacciones y otros problemas frecuentes que se producen, fundamentalmente, por falta de claridad en el tratamiento.

Como paciente, cuando visite a su médico lleve la siguiente información:

– Medicamentos que consume y para qué
– Concentración y dosis del fármaco
– Fecha de cuándo comenzó a tomarlo

Cuando le indiquen un medicamento, debe preguntarle a su médico:

– ¿Por cuánto tiempo debo tomar este medicamento y qué debo esperar de él?
– ¿Cuáles son los posibles efectos colaterales y qué tengo que hacer si se presentan?
– ¿Existen medicamentos que deba evitar mientras tenga este nuevo tratamiento?
– ¿A qué hora debo tomarlo?
– ¿Hay que consumirlo con o sin comidas?
– ¿Dónde debo guardarlo?
– ¿Qué hago si olvido tomar una dosis?
– ¿Debo evitar alguna comida o bebida mientras estoy con este tratamiento?
– ¿Este nuevo medicamento reemplaza a alguno de los que uso habitualmente?

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Categoría: Medicamentos.




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