Aplicaciones clínicas de la oxigenación con membrana extracorpórea en los recién nacidos


La aplicación del apoyo vital extracorpóreo surgió desde el final de los años 1980 para incluir los trastornos neonatales y pediátricos, fueran comunes o no. El uso más habitual de la OMEC es el apoyo cardiorrespiratorio del neonato de término o casi de término con insuficiencia de la oxigenación por síndrome de aspiración de meconio, hipertensión pulmonar persistente del recién nacido, sepsis, neumonía, enfermedad por membrana hialina y hernia diafragmática congénita. La
experiencia con la OMEC pediátrica aumentó mucho desde el final de ese decenio, sobre todo con la insuficiencia respiratoria secundaria a neumonía y para lactantes que no pueden separarse de la circulación extra-corpórea después de una operación cardiaca. El éxito continuo con el apoyo vital extracorpóreo contemporáneo ayudó a muchas instituciones a establecer la OMEC como un medio efectivo para salvar a los pacientes, que de lo contrario tendrían un alto índice de mortalidad a causa de la insuficiencia respiratoria.
Los usos infrecuentes de la OMEC incluyen apoyo al niño con insuficiencia respiratoria secundaria a inhalación de humos y con asma grave.’ También hay informes de su aplicación como conducta potencialmente útil en las operaciones traqueales complejas’ y durante la hipoperfusión hipotérmica planeada para resección de tumores grandes, como el teratoma sacrococcígeo masivo.’ Junto con la hemodiálisis, la OMEC se emplea con éxito en la sobredosis de acebutolol.9 En 1997 se publicó la utilización de este recurso para el mantenimiento de los órganos del donador con “muerte cerebral” antes de recuperar el aloinjerto hepático y trasplantarlo.”

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Categoría: Pediatría.




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