Cáncer de tiroides: Una patología con buen pronóstico


Durante el último tiempo la pesquisa de cáncer de tiroides ha aumentado. El doctor Sergio Majlis, endocrinólogo de Clínica Alemana, señala que el incremento se debe a que su diagnóstico es más frecuente porque las personas “son más conscientes de los exámenes preventivos y se escucha hablar más de la patología tiroidea, que muchos relacionan o asocian con la obesidad”.

Por otra parte, explica que el uso masivo del ultrasonido para el estudio de patologías cervicales y el doppler carotideo (ecografía que evalúa la circulación de los vasos del cuello), ha incrementado el hallazgo de nódulos en esta glándula -hasta la fecha ignorados-, en su mayoría asintomáticos, denominados ‘incidentalomas’.

De hecho, un porcentaje importante se determina por “hallazgo fortuito”. Así lo afirma el doctor Hugo Rojas, cirujano oncólogo de Clínica Alemana. “Se hace una ecografía de cuello por otro motivo y se encuentra un nódulo. Lo mismo pasa, por ejemplo, con el aumento del estudio de las depresiones y de la obesidad. No es que esté relacionado, lo que pasa es que cuando el paciente tiene hipotiroidismo presenta un cuadro similar al de la depresión y puede ser obeso, entonces para descartar, se manda a hacer este estudio y se encuentra, por casualidad, el cáncer de tiroides, explica.

Ambos especialistas coinciden en que las causas de esta enfermedad no están absolutamente definidas. “Es sabido que se relaciona con factores genéticos, ambientales y otros, pero no necesariamente hay una causa-efecto. No es lo mismo que el cáncer de pulmón o laringe provocado por el tabaco, donde claramente existe un agente responsable identificado”, enfatiza el doctor Rojas.

Casi el 90% de los casos de cáncer de tiroides es diferenciado y afecta mayoritariamente a mujeres, (sobre todo entre los 30 y 50 años), quienes también presentan, en general, más patología tiroidea. En el hombre los nódulos son menos frecuentes, pero “cuando hay, la probabilidad de que sean malignos es algo más alta que en ellas”.

El doctor Rojas explica que la mayoría de las personas no presenta molestias. “Cuando se encuentran nódulos, lo más frecuente es un aumento de volumen en la zona cervical (nódulos) que a veces el mismo paciente descubre en forma incidental”, dice.
Generalmente, pasan muchos años antes de que los tumores diferenciados de tiroides sean sintomáticos y alcancen un tamaño o extensión considerable. Los síntomas pueden ser, por ejemplo, disfonía, dificultad para tragar o respirar por obstrucción, pero es muy raro que actualmente se llegue a etapas tan avanzadas, ya que la gente es más consciente de consultar a tiempo.

El doctor Majlis destaca que es necesario examinar el tiroides, por medio de palpación, en todos los exámenes clínicos y, si hay dudas, complementarlo con una ecotomografía. “El scanner no debe emplearse como examen de pesquisa en esta patología y menos la resonancia”, enfatiza.

Las pruebas funcionales (T4, T3, TSH, T4 LIBRE) sólo se realizan en caso que existan elementos sugerentes de un tiroides con alteración en su funcionamiento, al igual que la determinación de anticuerpos, dado que la normalidad de estos exámenes no descartan la presencia de nódulos benignos o malignos, debido a que éstos no alteran su normal funcionamiento. Por eso es tan importante la realización de una ecotomografía, ya que es el único procedimiento que detecta la presencia de nódulos.

Además, la presencia de patologías tiroideas en el núcleo familiar podría, en algunos casos, ser motivo de control, así como también la multiparidad, (haber tenido muchos hijos).

Tratamiento
El doctor Majlis explica que los pasos para un diagnóstico certero son el examen clínico, la ecografía y, si hay un nódulo sospechoso, una punción para un estudio citohistológico (biopsia).
“En Clínica Alemana, los casos con dudas o que requieren cirugía los analizamos en un comité de tiroides multidisciplinario (endocrinólogos, radiólogos, cirujanos y anatomopatólogos, a veces con participación del médico tratante externo cuando el paciente lo desea). Nos juntamos semanalmente siendo muy enriquecedor por las distintas visiones que tiene un grupo de médicos con distintas especialidades frente a la misma patología. Es interesante que, a pesar de existir un protocolo establecido, el paciente no pierde su particularidad, siendo el más beneficiado con este método de trabajo”, asegura el especialista.

Cuando ya se ha diagnosticado el cáncer, el doctor Rojas explica que es muy importante realizar una ecotomografía de buena calidad, con el fin de realizar una etapificación pre-operatoria (ecografía complementaria de cuello para evaluar ganglios de naturaleza sospechosa y establecer en forma precisa su localización) que permita planificar la cirugía, lo que resulta medular para el resultado final, según se ha podido comprobar en intervenciones pasadas.

El especialista explica, además, que el cáncer diferenciado de tiroides tiende a ser localizado y es resuelto con una cirugía adecuada, sin secuelas, aunque es importante que sea realizada por un cirujano entrenado en esta cirugía.

Si luego de la operación se confirma la malignidad de la pieza extraída, al mes se efectúa un tratamiento con radio yodo. El doctor Majlis explica que es un procedimiento de gran utilidad terapéutica para este tipo de cáncer, ya que es muy selectivo sobre el tejido tiroideo remanente y con limitados efectos colaterales sobre glándulas anexas y otros órganos.

Asimismo, tienen indicación quirúrgica los nódulos tiroideos que por tamaño y estética molestan al paciente, como también algunos bocios que generan obstrucción y neoplasias foliculares, (tipo histológico de neoplasia en la cual se requiere la pieza operatoria para definir benignidad v/s malignidad) donde la anatomía patológica no permite excluir con seguridad la existencia o no de malignidad.
El seguimiento del caso depende de la extensión del tumor inicial, aunque habitualmente, implica un tratamiento de “frenación” con hormona tiroidea, exámenes de rastreo para evaluar la dosis de esta hormona y, si es necesario, un estudio de imágenes con ecografías al año.

Factores como la edad, el tamaño inicial del tumor, la extensión extra tiroidea y el tipo histológico, son elementos que podrían, en algunos casos, complicar la evolución de este cáncer. Sin embargo, el pronóstico es, en general, muy bueno, incluso en situaciones de compromiso ganglionar.

La sobrevida también es alentadora (En los primeros 10 años, que es el peor periodo, presenta una sobrevida cercana al 97%), debido a que el crecimiento de los tumores en este tipo de cáncer es lento y accesible gracias a las técnicas de imagen que permiten hacer un buen seguimiento.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Oncología.




One Response to “Cáncer de tiroides: Una patología con buen pronóstico”

  1. Nubia Dice:

    muy buenas noches les saludo de Ecuador mi novio sufrió dos veces de cancer de tiroides y recibió el tratamiento yodo radioactivo. Aun salvandose de el cancer sus celulas son cancerígenas y corre peligro de muerte o si puede trasmitir esta enfermedad una vez que tenga hijos?. Esa es mi pregunta por favor conteste a mi correo que ya se los dejé porque tengo miedo de que eso pase a futuro.


Deja un comentario