Centros de traumatología


La organización de un sistema de traumatología conlleva la posibilidad de llevar a un paciente pediátrico traumatizado a una institución capacitada para propor cionar el nivel de atención apropiado al grado de su lesión. Es extremadamente costoso que un centro de traumatología pediátrica de nivel I reciba gran número de niños con traumatismos leves. Por el contrario, resulta perjudicial trasladar a niños gravemente traumatizados a una institución incapaz de suministrar el tratamiento indicado. También es inapropiado para un niño con una lesión que pone en peligro la vida trasladarlo una gran distancia, cuando una institución cercana puede tener la capacidad de ofrecer el tratamiento necesario. La mejor solución para esta disyuntiva es el nivel de respuesta escalonada.
Una respuesta escalonada implica adiestramiento adecuado del personal prehospitalario, comunicación con los integrantes prehospitalarios e intrahospitalarios y traslado rápido y seguro del paciente a la unidad de tratamiento adecuada. Es necesario que una organización como el ACS Verification Review Committee (Comité de revisión de verificaciones de la ACS) compruebe que las instalaciones para tratamiento satisfacen ciertos estándares de cuidado óptimo para el paciente trau-matizado. Como ideal, después de dicha verificación, una autoridad local o regional de designación debe categorizar a un hospital según sus capacidades terapéuticas.
El método AAVT para los médicos, cuando se combina con un método prehospitalario apropiado, como el sostén de la vida por la traumatología prehospitalaria, tiene la posibilidad de proporcionar atención superior para el paciente pediátrico traumatizado en una región. Todo el personal comprende la misma terminología y busca lesiones similares. Los pacientes se identifican y tratan apropiadamente en el sitio y se transportan en óptimas condiciones a un centro de tratamiento calificado.
El método ideal para disminuir la mortalidad y morbilidad por una afección traumática consiste en erradicarla. Deben desarrollarse e instituirse estrategias eficaces para prevención a largo plazo. Con el tiempo, tomando en cuenta el interés de los profesionales que tratan traumatismos y del público en el que se reconocen los estragos de las lesiones, será factible controlar la muerte e incapacidad por afecciones traumáticas: la enfermedad más mortal y devastadora de la niñez.

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Categoría: Pediatría.




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