CHOQUE CARDIOGENO en el recién nacido


La contractilidad miocárdica casi siempre se expresa en términos de la proporción del volumen ventricular bombeado: la fracción de expulsión. La contractilidad miocárdica disminuye en presencia de hipoxemia y acidosis. Los inotrópicos incrementan la contractilidad cardiaca, pero su mejor efecto se logra cuando se corrigen la hipoxemia y la acidosis.
Los receptores adrenérgicos son importantes en la regulación del flujo de calcio, que a su vez es esencial en el control de la contractilidad del miocardio. Los receptores alfa y beta son proteínas presentes en el sarcolema de las células del músculo liso vascular y del miocardio. Los receptores beta, están sobre todo en el corazón y producen cuando se los estimula un aumento de la contractilidad del miocardio. Los receptores beta, son predominantes en el músculo liso respiratorio y vascular. Cuando se estimulan, estos receptores inducen broncodilatación y vasodilatación. Los receptores adrenérgicos alfa, se localizan sobre el músculo liso vascular y provocan constricción vascular cuando se los estimula. Los receptores alfa, se encuentran principalmente en las terminaciones nerviosas simpáticas presinápticas. También se ha utilizado el concepto de receptores dopaminérgicos para explicar los efectos cardiovasculares de la dopamina que no son mediados a través de receptores alfa o beta. La activación de los receptores dopaminérgicos da lugar a una resistencia vascular mesentérica y renal disminuida y a menudo mayor flujo sanguíneo. En el cuadro 1-7 se relacionan los fármacos inotrópicos más utilizados.

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Categoría: Pediatría.




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