Cirugía de epilepsia: Una prometedora alternativa de tratamiento


En la antiguedad, romanos y griegos consideraban a la epilepsia como una “enfermedad sagrada”, ya que se creía que sus manifestaciones clínicas se debían a la intervención de poderes sobrenaturales.

Actualmente, se sabe que esta patología corresponde a un síndrome cerebral crónico de causas diversas, caracterizado por crisis epilépticas recurrentes, producidas por descargas eléctricas excesivas e hipersincrónicas a nivel de la corteza cerebral.

La doctora Ada Chicharro, neuróloga de Clínica Alemana, quien realizó una subespecialización en epilepsia y neurofisiología clínica en el Centro de Epilepsia de la Universidad de Rush, en Chicago, Estados Unidos, explica que existen diversos tipos de epilepsia, algunas de origen idiopático (probablemente genético); otras sintomáticas, es decir, secundarias a lesiones estructurales cerebrales (tumores, accidentes vasculares cerebrales y malformaciones, etc.), y otras criptogénicas, en que se presume la existencia de un sustrato lesional pero éste no puede ser demostrado con los métodos diagnósticos de imágen disponibles en la actualidad. “Todas tienen distinto pronóstico y tratamiento, por lo que es muy importante que sean clasificadas adecuadamente”.

El manejo clínico de los pacientes con epilepsia se basa en la administración de fármacos antiepilépticos (FAEs), los que pueden ser usados en monoterapia o en combinación. La correcta clasificación del síndrome epiléptico es fundamental en la elección del tratamiento, porque si bien ciertos síndromes responden muy bien a algunos FAEs, otros podrían incluso tener un efecto deletéreo. Asimismo, los FAEs de nueva generación representan un avance en el área de la epilepsia, ya que permiten controlar las crisis con un porcentaje menor de efectos adversos. Esto tiene consecuencias muy importantes en lo que se refiere a la calidad de vida de los afectados.

Estos pacientes tienen, además, una alta prevalencia de comorbilidad psiquiátrica, especialmente de depresión. Estos síntomas muchas veces pasan desapercibidos o son considerados como parte de la reacción psicológica normal al padecimiento de una ‘enfermedad crónica’. La sospecha clínica y la intervención médica oportuna son de especial importancia en estos casos.
Si bien la gran mayoría de los pacientes responde al tratamiento médico, existe un porcentaje que desarrolla fármaco-resistencia y en los cuales la cirugía de epilepsia puede ser considerada como una opción de tratamiento. Es importante destacar, que no todas las personas con epilepsia refractaria a tratamiento médico tiene indicación de cirugía, en general, el éxito del procedimiento está basado en la adecuada selección de los pacientes.

La doctora Chicharro advierte que “con el fin de identificar a quienes se beneficiarían de cirugía de epilepsia es necesario realizar, además de electroencefalogramas de rutina, estudios de Video Monitoreo Electroencefalográfico continuo (VM EEG), que como su nombre lo indica, consiste en un registro electroencefalográfico continuo, con video incluido, que puede ser de horas hasta varios días de duración, y que tiene por objeto registrar las crisis del paciente y correlacionar la semiología con el trazado electroencefalográfico”.

Otra de las indicaciones importantes del VM EEG es el estudio diagnóstico en pacientes que presentan eventos paroxísticos de naturaleza incierta (crisis epilépticas versus crisis psicogénicas versus síncope o parasomnias). En ellos, el registro de uno o más eventos suele ser suficiente para definir con exactitud la naturaleza de los mismos. Esto permite al médico tratante proporcionar un diagnóstico certero en un tiempo acortado, lo que se traduce en innumerables beneficios para el paciente.

El proceso de evaluación y selección de los pacientes candidatos a cirugía de epilepsia incluye, además, la realización e interpretación de diversos estudios complementarios, como son la resonancia nuclear magnética cerebral, las neuroimágenes funcionales, y la evaluación neuropsicológica entre otros. “Es muy importante difundir información sobre la epilepsia para que los pacientes estén al tanto del tratamiento más conveniente para ellos, ya que no todos cumplen los requisitos para someterse a este procedimiento quirúrgico”, asegura la especialista.

¿Quiénes son candidatos a la cirugía?
Pueden someterse a esta intervención lo pacientes portadores de epilepsia parcial, refractaria al tratamiento médico, en quienes se logra una localización precisa del foco epileptógeno. Es muy importante que exista una concordancia entre la semiología de las crisis, los hallazgos electroencefalográficos, el examen neuropsicológico y las imágenes cerebrales. El área de origen de las crisis debe corresponder a una zona no elocuente de la corteza cerebral, ya que así puede ser resecada sin riesgo de secuelas mayores.
Si el paciente cumple con los requisitos, lo ideal es que la cirugía se realice dentro de un plazo no superior a dos años.

Para evitar riesgos se debe contar con un equipo multidisciplinario y tecnología de última generación para evaluar correctamente a los posibles candidatos quirúrgicos. En Clínica Alemana se dispone de la infraestructura necesaria y del conocimiento de epileptólogos, neurofisiólogos clínicos, psiquiatras, neuropsicólogos y neuroradiólogos.

La cirugía de epilepsia es una herramienta que se utiliza mucho en países desarrollados, en general con muy buenos resultados. De hecho, series internacionales muestran que un número importante de pacientes queda libre de crisis o presenta una disminución significativa en frecuencia y severidad de éstas, disminuyendo en forma importante la necesidad de medicamentos.

El desafío actual es lograr que todo paciente portador de epilepsia refractaria tenga la oportunidad de ser sometido a una evaluación pre-quirúrgica con el fin de evaluar caso a caso si la cirugía es o no una opción para el paciente.

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Categoría: Actualidad Médica.




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