Colitis ulcerosa: Soluciones para un dolor común


Tal como su nombre lo indica, el principal síntoma de la colitis ulcerosa es la presencia de deposiciones diarreicas con sangre. Además, puede presentarse con dolor abdominal, fiebre y eliminación de mucosidades y pus por el ano. Asimismo, es posible que se asocie con dolor articular, irritación ocular, lesiones en la piel y baja de peso.

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica y común que afecta al revestimiento de las paredes del colon y, junto a la Enfermedad de Crohn, constituyen las llamadas Enfermedades Inflamatorias Intestinales.

El doctor Patricio Ibáñez, gastroenterólogo de Clínica Alemana, asegura que a diferencia de la Enfermedad de Crohn, esta patología no se extiende a otros segmentos del tubo digestivo, sino que sólo afecta al colon. “La colitis ulcerosa se caracteriza por periodos de actividad y otros de inactividad, durante los cuales el paciente puede no presentar molestias”.

Se cree que la causa precisa de la enfermedad correspondería a una respuesta exagerada del sistema inmune a algunos estímulos como la alimentación, algunas bacterias e, incluso, a la misma mucosa del colon. “Esta respuesta desmesurada provocaría la inflamación del colon y del recto, con los síntomas ya descritos”, explica el gastroenterólogo.

Para su diagnóstico se realiza una entrevista exhaustiva al paciente y un examen físico. Si existe la sospecha de la enfermedad hay una serie de pruebas que es importante realizar, como el hemograma, perfil bioquímico y estudio de deposiciones, entre otras. Sin embargo, el método diagnóstico más preciso es la colonoscopía y la toma de biopsia de la mucosa rectal y del colon, para su estudio en Anatomía Patológica.
El tratamiento de la colitis ulcerosa depende esencialmente de la gravedad de la enfermedad y del compromiso del paciente. “Generalmente, en la etapas iniciales, y en las formas no agresivas, el manejo consiste en la administración de medicamentos que tienden a disminuir la inflamación y a modular la respuesta del sistema inmune, y puede realizarse en forma ambulatoria”, explica el doctor Ibáñez.

Cuando la patología presenta una crisis grave con gran compromiso del paciente, es necesario hospitalizarlo e iniciar un tratamiento médico agresivo. Sin embargo, si la persona no responde a este procedimiento inicial en un plazo prudente, debe ser operarda para resecar el colon enfermo. Si no está en una crisis grave, pero no ha podido tratarse adecuadamente con medicamentos o bien presenta complicaciones derivadas del uso de estos fármacos, puede planificarse una cirugía programada, de tal forma de resecar el colon y el recto.

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Categoría: Glosario Médico.




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