Complicaciones en quemaduras de recién nacidos


Un estudio de 139 muertes consecutivas a quemaduras mostró una incidencia de 53% de complicaciones en el sistema nervioso central, desde abscesos hasta hemorragias e infartos. Un estudio de 224 ingresos pediátricos por quemaduras encontró un índice de infección del 14%. Los factores predisponentes incluyeron: quemadura mayor del 20% de la superficie corporal, inhalación de humo y presencia de un instrumento permanente. La fiebre y leucocitosis no siempre indican infección en las quemaduras pediátricas. Antes de recurrir a los antibióticos, debe buscarse otra evi-dencia de infección.
Una lesión importante por inhalación puede no ser aparente en la valoración inicial. Si los antecedentes la sugieren, se debe estar atento. Con frecuencia se presenta hiponatremia en las primeras 48 horas, en parte por un aumento de la producción de hormona antidiurética y líquidos hipotónicos. Se deben buscar datos del síndrome de compartimiento, especialmente en las lesiones circunferenciales. La determinación del pulso con Doppler es de valor limitado, ya que puede estar presente un síndrome de compartimiento notorio, mucho antes que se pierda el pulso arterial. Virtualmente todas las lesiones circunferenciales requieren escarotomía. Rara vez es necesaria la fasciotomía, excepto en el caso de lesión eléctrica. Las quemaduras torácicas circunferenciales pueden exigir escarotomía para mejorar la mecánica ventilatoria, sobre todo en los niños menores. La alimentación enteral temprana puede servir para conservar un pH gástrico normal y prevenir hemorragias del aparato digestivo superior.
Después de siete a 10 días, la sepsis de la herida por quemadura se convierte en un riesgo mayor.4 La lesión grave por inhalación y la sepsis son una combinación particularmente mortal que ocasiona insuficiencia or gánica múltiple y muerte. Una fuente de sepsis que a menudo se deja de lado es la tromboflebitis séptica, que se presenta en aproximadamente 4 a 5% de los pacientes con quemaduras mayores. Si no se trata, la tasa de mortalidad se acerca al 100%. Cuando se sos-pecha tromboflebitis séptica, se deben inspeccionar cuidadosamente todos los sitios de las vías intravenosas previas; la aspiración del sitio no es efectiva para establecer el diagnóstico. Si existe cualquier secreción a partir del sitio, se debe abrir la vena directamente, de preferencia bajo anestesia. En caso de reconocer que el sitio contiene pus, se debe remover toda la vena y la herida se deja abierta.
Un estudio en 70 niños publicó un descenso significativo de la sepsis del catéter cuando se suspendieron los cambios frecuentes del mismo, ya sea por un nuevo alambre o en un sitio distinto. Otro estudio mostró que los catéteres femorales, aunque pasaran a través de tejido quemado, no tenían mayor incidencia de infección respecto de los catéteres de otros sitios.73 La sepsis de las vías intravenosas, sinusitis, condritis y urosepsis por sondas permanentes se deben valorar en el individuo quemado séptico.4 La insuficiencia renal puede ser resultado de reanimación insuficiente, sepsis o lesión tóxica por mioglobina o fármacos. El síndrome de choque tóxico puede llevar a los pacientes quemados a la muerte en poco tiempo; sus signos iniciales incluyen aumento súbito de la temperatura corporal, taquicardia notoria, taquipnea y descenso profundo de la cuenta de leucocitos en un lapso de horas, justo antes de la fase del choque.201 La hipertensión es un pro-blema casi exclusivo de los niños. Se puede iniciar inmediatamente y persiste hasta tres meses después del cierre completo de la herida. La causa puede ser una producción mayor de renina; es posible el tratamiento con furosemida e hidralacina. La hipertensión puede ser grave y en ocasiones induce síntomas neurológicos si no se trata. La embolia pulmonar, un problema frecuente en los adultos quemados, es rara en niños.202 El síndrome de compartimiento abdominal que se publicó hace poco tiempo en los niños con quemaduras masivas tiene un pronóstico muy malo.
Una vez que cierra la herida, el prurito es un problema de consideración en los niños. Con frecuencia se rascan de manera tan vigorosa que se alteran los sitios ya sanados de donde se obtuvo un injerto y los sitios tratados con injertos. No se conoce un tratamiento efectivo para esta complicación. La difenhidramina y la hidroxicina combinadas con cremas humectantes y ropa de compresión parecen ser útiles. Los niños tienden a desarrollar cicatrización hipertrófica grave.59,137,204 Las prendas de compresión y un programa de rehabilitación vigilada ayudan a reducir este problema adverso. La calcificación heterotópica también es un problema importante,205 quizá relacionado con una fisioterapia extrema, con hemorragia hacia los tejidos blandos y calcificación subsecuente. Se ha informado cáncer en las cicatrices de quemaduras. Este suele presentarse en heridas que se reabren crónicamente o que sananmal

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Categoría: Pediatría.




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