CONSIDERACIONES ANESTESICAS para el Tratamiento quirúrgico de quemaduras en niños


El anestesiólogo debe estar alerta ante la posibilidad de hemorragia masiva y rápida. La conservación de la temperatura corporal normal requiere vigilancia constante. El quirófano debe estar a una temperatura de 29.4 a 32.2°C. Deben estar colocadas las sábanas térmicas y en función los calentadores para la cabeza. Si la cabeza del niño no está incluida en el procedimiento
de extirpación, se debe cubrir para evitar la pérdida de calor. Una disminución de la temperatura corporal es casi inevitable con la mayoría de los procedimientos mayores para quemaduras. Con una atención cuidadosa en el calentamiento externo y de todos los líquidos intravenosos se puede minimizar la hipotermia. Un esfuerzo bien coordinado que reduzca el tiempo quirúrgico también atenúa la pérdida de temperatura. Se deben establecer dos catéteres intravenosos de buen calibre. Según sea la situación clínica, puede estar indicado un catéter arterial, uno venoso central y una sonda urinaria.
Los pacientes con quemaduras pueden mostrar una sensibilidad alterada a los fármacos. Los relajantes musculares despolarizantes, como la succinilcolina, pueden propiciar la liberación rápida de potasio. Sin embargo, la resistencia a los fármacos no despolarizantes parece aumentar con el porcentaje de área de superficie quemada. Estos sujetos también evidencian insensibilidad al tiopental, que dura mucho más que el tiempo de la curación completa de la herida por que-madura.96,131-137
La anestesia, desbridamiento considerable, injerto e hipotermia se combinan para incrementar el estrés metabólico. Se presenta una marcada elevación de las concentraciones de catecolaminas y un aumento concomitante de la producción de urea después de la anestesia general y los procedimientos quirúrgicos. La limitación de la duración de la intervención quirúrgica, cantidad de hemorragia y variación de la temperatura ayuda a reducir el estrés metabólico.
La unidad de recuperación es una extensión del quirófano. Los esfuerzos por conservar la temperatura corporal normal y la ventilación son esenciales. El embotamiento, vendajes constrictivos e hipotermia se pueden combinar para comprometer la ventilación.

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Categoría: Pediatría.




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