Criopreservación de óvulos: Una alternativa para ser madre


A diferencia de la criopreservación de espermatozoides, que existe desde hace varios años y está bastante difundida, congelar óvulos (ovocitos) es un procedimiento relativamente nuevo en Chile. Esta alternativa abre una ventana para aquellas mujeres que, por diversos motivos, ven en este método su única posibilidad de ser madres en el futuro.

Hace dos años la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Alemana inició un proyecto en esta área, el cual fue ganador del Concurso de Investigación 2007 de Clínica Alemana, lo que permitió al equipo de Medicina Reproductiva, a cargo del doctor Patricio González, consolidar el proyecto en la institución.

Ya son 40 las pacientes que, luego de someterse a un tratamiento de fecundación asistida en este centro de salud, han decidido criopreservar los ovocitos no empleados en este procedimiento para utilizarlos en el futuro. De las 14 que han solicitado descongelarlos para volver a intentar un embarazo, cinco lo han logrado y han superado los cuatro meses de gestación.
Ovocito con células alrededor, aparentemente maduro en su estado natural, luego de ser ovulado.

El doctor González explica que ésta es una alternativa también para las parejas que por convicciones personales no desean congelar embriones, dado que la criopreservación de ovocitos permite guardar estas células antes de la fecundación para ser inseminadas más adelante.

“Los casos que son buenos candidatos para el congelamiento de embriones, también son adecuados para el congelamiento de óvulos. Por lo tanto, la criopreservación de ovocitos es una alternativa para un grupo importante de parejas que por convicciones o reparos personales no quieren ser sometidas a una fecundación in vitro con congelamiento de embriones”, explica el especialista.
Asimismo, esta técnica puede ser útil para las mujeres que deben realizarse tratamientos de radioterapia, quimioterapia o cirugías que puedan afectar su fertilidad en el futuro, así como para aquéllas que sufren menopausia precoz o que quieren postergar la maternidad.

Considerando que, actualmente, también existe una amplia discusión sobre la conveniencia de que mujeres mayores puedan embarazarse mediante inseminación artificial, el Comité de Ética de Clínica Alemana determinó que los ovocitos que aquí se congelen sólo pueden ser utilizados antes de que ellas cumplan 45 años.

Bajo 196 Celsius
Para criopreservar ovocitos, la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Alemana utiliza la técnica “slow freezing” o congelamiento lento. La doctora bioquímico Isabel Carrasco, a cargo del Laboratorio de Medicina Reproductiva, explica que “este método se usa especialmente en Italia y China, donde ha logrado alrededor de un 20% de tasas de embarazo por transferencia”.

Para conservar óvulos es necesario realizar un proceso mucho más complejo que el empleado en la criopreservación de espermatozoides. Esto se debe a que los gametos femeninos son más grandes y están compuestos por una mayor cantidad de agua que los masculinos, por lo tanto, tienen más riesgo de dañarse durante el proceso de descongelamiento, sobre todo a nivel de cromosomas. Sin embargo, si esta técnica es realizada en forma correcta, pueden lograrse muy buenos resultados.

Para criopreservar ovocitos la paciente es sometida a una hiperestimulación ovárica controlada, con el objetivo de recuperar una mayor cantidad de óvulos. Una vez recolectados por medio de una aspiración transvaginal guiada por ecografía, son analizados y congelados. Para esto se eligen aquéllos que han completado su maduración y que son morfológicamente normales bajo la visión del microscopio, los que finalmente serán fecundados.
La doctora bioquímico Isabel Carrasco explica que esto se realiza en un equipo que tiene un programa integrado por tres etapas. Primero, el ovocito se coloca a 22° Celsius y luego baja a -6°. Después, se realiza un procedimiento denominado “seeding” para evitar que se formen cristales de hielo dentro de la célula. Finalmente, va bajando la temperatura en forma gradual hasta llegar a -196°, que es la temperatura a la que serán almacenados en nitrógeno líquido por el tiempo que la paciente indique, de manera que cuando lo requiera puedan ser descongelados y usados.

También existen otras técnicas de congelamiento ovocitario, como la vitrificación, que es una alternativa al congelamiento lento. En la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Alemana también se está trabajando en ella.

El doctor González explica que la técnica de congelamiento de ovocitos es relativamente nueva, por lo que no hay grandes series de pacientes que permitan hablar de resultados definitivos con respecto a las técnicas de criopreservación y a las tasas de embarazo. “Si bien ya hemos logrado cinco casos en nuestra Clínica y la experiencia internacional también es alentadora, aún es muy difícil sacar conclusiones generales sobre esta técnica. Además, hay que considerar que el pronóstico es muy distinto dependiendo de si se realiza en mujeres sanas en términos de fertilidad o si se hace en aquéllas con problemas de infertilidad”, asegura el especialista.
Óvulo
El óvulo u ovocito es el gameto femenino producido por el ovario. Es una célula con 23 cromosomas (la mitad de la información genética) que tiene como propósito ser fecundada por un espermatozoide para dar origen a un cigoto o embrión.

En general, las mujeres nacen con alrededor de dos millones de óvulos en los ovarios, que se encuentran en estado inmaduro. El inicio del desarrollo sexual durante la pubertad motiva la maduración del primer óvulo y, por lo tanto, es el comienzo del primer ciclo menstrual, situación que en promedio ocurre a la edad de 12 años.

Esta condición marca el inicio de la etapa fértil que se extiende hasta la última menstruación, conocida como menopausia. Durante este lapso madura un óvulo cada mes, llegando a repetirse el fenómeno alrededor de 500 veces durante toda la vida reproductiva.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Fertilidad y Embarazo.




Deja un comentario