CUERPOS EXTRAÑOS EN OIDO Y NARIZ en los recién nacidos


Aunque los oídos y la nariz casi siempre se consideran el campo del otorrinolaringólogo y los pacientes se refieren directamente a este especialista, en ocasiones se solicita al cirujano pediatra o el médico de primer nivel para el tratamiento de cuerpos extraños en estas cavidades. Los insectos pueden invadir el conducto auditivo externo y un niño puede introducir objetos pequeños, como guisantes, cacahuates, papel o habichuelas. Un insecto vivo casi siempre produce un zumbido, que el niño describe como lo bastante grande para hablar, pero es probable que esté más renuente a admi-tir que introdujo un cuerpo extraño él mismo. El proceso inflamatorio puede ser la primera indicación de un cuerpo extraño en el oído o la nariz. La secreción, fiebre y hemorragia son manifestaciones posibles cuando un cuerpo extraño ha estado alojado durante varios días o más. El objeto puede desalojarse mediante irrigación con agua tibia con un Water-Pick (instrumento que lanza un chorro fino de agua) o pueden usarse una cucharilla para cerumen, asa o pinza de bayoneta para extraerlo. Si el conducto auditivo está inflamado y sensible, tal vez se requiera sedación, incluso anestesia, para la extracción segura del objeto.
La irrigación no es efectiva para los cuerpos extraños nasales. Un objeto en la nariz induce la secreción temprana de moco y es fácil confundir la situación con una enfermedad viral. La epistaxis puede ser un síntoma temprano o tardío, de acuerdo con la naturaleza del objeto y su capacidad para erosionar la mucosa. A veces también hay fiebre y mal olor. Muchas veces es necesario manipular el cuerpo extraño hasta la faringe o aplicar un sujetador para retirarlo, lo que exige anestesia general. Una vez que se extrae, las gotas de solución salina o antibiótico ayudan a favorecer la cicatrización.

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Categoría: Pediatría.




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